sábado, 12 de noviembre de 2016

East St. Louis riot.





          Estoy escribiendo - o intentando escribir - una novela ambientada en la década del 20. Por eso, desde septiembre, estoy leyendo e investigando todo lo que pueda de esa época. Especialmente lo concerniente al jazz en esa época.
          Uno de los grandes acontecimientos en el espectáculo hacia fines de esa década fue la visita de Josephine Baker a la Argentina, que, debido a su raza - era afroamericana - y a ser mujer que exhibía su cuerpo en espectáculos, generó escándalos en todos los lugares que cantaba y actuaba.
         Además de leer decidí buscar filmaciones de la época. Así encontré una película biográfica sobre Josephine Baker. Empecé a verla mientras cocinaba. Me llamó la atención una escena muy violenta de ataques de blancos a personas afro americanas en la ciudad de St. Louis. Un hecho no muy conocido que se llamó St. Louis Riot. 
          A principios del siglo XX, especialmente luego de la Primera Guerra Mundial, las compañías del norte de los Estados Unidos salieron a buscar personal en el sur del país para trabajar en sus empresas. Los hombres que antes trabajaban allí se alistaban para participar de la Gran Guerra y dejaban vacías las fábricas. Así comenzó la Gran Migración de la que hemos hablado en este blog.
          A los afro americanos del sur, muchos ex esclavos, todos trabajadores rurales, especialmente de plantaciones, se les ofrecía un trabajo en las ciudades de los estados del norte y el pago del traslado. Además, como un agregado, se les prometía que podían vivir en comunidad con otros afroamericanos donde podrían afianzar sus lazos políticos y culturales. Era una oferta muy tentadora para quienes estaban acostumbrados a la vida dura y difícil de las plantaciones.
          Uno de esos estados fue Illinois (más central que norte), y una de esas ciudades fue St. Louis. En East St. Louis ocurrieron los hechos durante julio de 1917.


          Los problemas comenzaron en mayo, precisamente el 28 de ese mes en que unos tres mil trabajadores blancos se organizaron para reclamar por el trabajo de los afro americanos. Este grupo de blancos se quejaba de la migración de hombres negros que les “quitaban” sus trabajos y los acusaban de rompe huelgas. Luego de la reunión con el Intendente de St. Louis, los trabajadores blancos vandalizaron la ciudad, paraban los tranvías para bajar a las personas de color y golpeaban a cuanto afro americano se les cruzara por la calle.

          El gobernador Lowden llamó a la Guardia Nacional para proteger a la ciudad pero el 10 de junio fue retirada.
          La violencia se reanudó el 1º de julio. Unos hombres blancos en un auto pasaron por el barrio donde se concentraban más afro americanos y abrieron fuego contra las casas hiriendo y matando a cualquiera que estuviera ahí. Los afro americanos se organizaron para defenderse. Más tarde, otro auto se acercó al lugar y el grupo de defensa de afroamericanos disparó al auto, probablemente creyendo que se trataba de agresores. Pero en el auto iban dos oficiales de policía - que murieron - y un periodista.


          Este  hecho alcanzó para que una turba de hombres blancos de la ciudad arremetieran contra todos los hombres afro americanos.
         Durante los días 2 y 3 de julio los blancos quemaban casa de personas negras y cuando salían los mataban. El que no moría quemado o por balas era colgado. Golpeaban personas sin distinguir edad ni sexo. Sólo importaba que fueran afro americanos. Niños, niñas, jóvenes, mujeres, todo era blanco de agresión.



          Curiosamente Josephine Baker era una niña que vivía en East St. Louis y fue golpeada durante la masacre. Y digo masacre porque en este hecho perdieron la vida más de 200 personas afro americanas.


          La revuelta terminó con la llegada de la Guardia Nacional, aunque no fue inmediato. Como consecuencia murieron más de 200 afroamericanos, se destruyeron más de 300 casas y 44 autos. También se destrozaron decenas de negocios,  el depósito de la Southern Railway Company y un teatro.
          La NAACP - National Association for the Advancement of Colored People - recientemente formada y que tendría gran protagonismo durante el siglo XX en la lucha por los derechos civiles, formó una comisión para investigar los hechos. Más tarde organizaron una marcha en la ciudad de New York (el 28 de julio de ese año) a la que asistieron diez mil personas. Hombres vestidos de negro y mujeres y niños vestidos de blanco.

          Un año después, un Comité formado en el Congreso de los Estados Unidos  llegó a la conclusión que la Guardia Nacional y la policía estatal no habían actuado de manera adecuada (Don’t say!). En algunos casos se negaron a atender pedidos de auxilio. Varios miembros de la policía fueron separados de la fuerza.
     Este no fue el único episodio de agresiones a afro americanos en las ciudades industriales del norte. Pero si uno de los más sangrientos.
         Los dejos con esta maravillosa guitarra que encontré en Youtube sobre East St. Louis Riot.


1 comentario:

  1. Una historia interesante y absolutamente desconocida para mí. Espero que esa investigación fructifique y deseo ya leer esa novela. Mucha suerte.

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