miércoles, 17 de agosto de 2016

Cruce de altas montañas.


Hace unos días leí en Twitter que entre 1984 y 2000 habían pasado 16 años y que entre 2000 y 2016 también habían pasado 16 años y sin embargo parecía más largo el primer período a pesar de estar comprendido por la misma cantidad de años.

Siempre pienso esas cosas. Me sorprende como el siglo XX y el XXI ha avanzado y avanza a una velocidad, en cuanto a ciencia y tecnología especialmente, como nunca se vio en la historia de la humanidad.

A la vez estoy escribiendo un libro sobre Güemes y leo bastante estos días sobre la Guerra de Independencia. Y se cruzaron los pensamientos sobre la velocidad de los cambios en la historia y la Guerra de Independencia y pensé: ¿Cambió mucho la forma en que Aníbal Barca cruzó los Alpes para invadir Roma de la forma en que San Martín cruzó los Andes para liberar Chile? Entre Aníbal y San Martín pasaron 2035 años y la lógica indicaría que si, que cambió mucho en 2035 años. Pero creo que no. Que no cambió mucho. Exceptuando que San martín tuvo que transportar armas de fuego, que en época de Aníbal no existían, el resto creo que fue más o menos parecido.

Lo que quiero decir es que ambas epopeyas se realizaron con un poco más de dos mil años y no hubo tantos cambios. Sin embargo, si comparáramos cruzar los Andes en 1817, como hizo San Martín, y cruzarlos doscientos años después, en 2017, muchísimo ha cambiado.



Vale aclarar que este post no tiene como intención destacar a un general por sobre el otro, simplemente comparar ambas epopeyas. Aunque es innegable que mi corazón va a estar siempre con San Martín. :) 

Aníbal Barca cruzó Los Pirineos y Los Alpes para invadir Roma ante la amenaza de la República Romana sobre Cártago. Roma dominaba el Mediterraneo y Aníbal, que no tenía una buena flota, sabía que no iba a acceder por el mar. Por este motivo decidió cruzar las montañas.

San Martín, cuyo objetivo era liberar definitivamente América Latina de la dominación española, sabía que tenía que llegar al centro de poder español en Lima, Perú. La situación en el Alto Perú era muy complicada y supo que la única forma de acceder a Lima era por el océano Pacífico. El plan fue cruzar los Andes , liberar Chile de los españoles y por el océano llegar a Perú.


El paso de Aníbal Barca por las montañas dio inicio a la Segunda Guerra Púnica.

El paso de San Martín por los Andes fue parte de la Guerra de Independencia.

Aníbal barca cruzó los Alpes con 60 mil hombres, la mitad de los cuales pereció en las montañas debido especialmente al clima. Llevaba además de 8 mil caballos 38 elefantes africanos.

San Martín cruzó los Andes con unos 5 mil hombres, 18 piezas de artillería, 1500 caballos de pelea, 10 mil mulas de silla y carga y 600 reses para carne. También llevaba 22 cañones, 2 mil tiros de cañón, 1100 sables y 5 mil fusiles de bayoneta.

La altura máxima alcanzada por Aníbal al cruzar los Alpes fue de 2900 / 3000 metros. Aunque no se sabe exactamente qué paso utilizó, muchos creen que fue Col de la Traversette, aunque también se habla del Puerto del Pequeño San Bernardo y Mont Cenis.

San Martín y su ejército - fueron seis columnas del ejército - cruzaron los Andes en una altura promedio de 3000 / 3500 metros. La altura máxima fue de 5 mil metros. 


Aníbal tardó 14 días en cruzar los Alpes.

San Martín Tardó 24 días en cruzar los Andes y reorganizar el ejército. 


La principal diferencia entre el cruce de los Alpes por Aníbal Barca y el cruce de los Andes por San Martín es la diferencia de características del teatro de operaciones.

Quien explicó muy bien estas diferencias entre ambos cruces fue el Coronel Leopoldo Ornstein y que es citado por Guillermo Furlong en El paso de los Andes:


El Coronel Leopoldo R. Ornstein ha escrito, con sobrado fundamento, que "algunos tratadistas han establecido un parangón entre el paso de los Andes con el de los Alpes por Aníbal, primeramente, y por Napoleón después. La similitud es muy relativa, por cuanto difieren en forma muy pronunciada las dimensiones y características geográficas del teatro de operaciones, como también los medios y recursos con que fueron superadas en cada caso ambas cadenas orográficas. Esas diferencias son, precisamente, las que presentan la hazaña de San Martín como algo único en su género. En efecto: Aníbal cruzó los Alpes por caminos que ya en esa época eran muy transitados, por ser vías obligadas de intercambio comercial. Y aunque no pueda afirmarse que su transitabilidad fuese fácil, tampoco debe considerarse que pudiera presentar grandes dificultades, puesto que el general cartaginés pudo llevar consigo elefantes, carros de combates y sus largas columnas de abastecimiento. San Martín atravesó los Andes por empinadas y tortuosas huellas, por senderos de cornisa que solo permitían la marcha la marcha en fila india, imposibilitado materialmente de llevar vehículos y debiendo conducir a lomo de mula su artillería, municiones y víveres, aparte de haber tenido que recurrir a rústicos cabrestantes e improvisados trineos para salvar las más abruptas pendientes con sus cañones. 




No quiero cerrar el post sin antes recordar que un 17 de agosto de 1850 murió el General José de San Martín, libertador de Argentina, Chile y Perú. 

Voy a terminar con una frase de San Martín que, al igual que Belgrano, entendió dónde estaba la clave de la libertad de los seres humanos: en la educación.


La biblioteca destinada a la educación universal, 
es más poderosa que nuestros ejércitos.
General José de San Martín



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