miércoles, 10 de febrero de 2016

La nave de Matrix.


A esta altura entiendo que todos habrán visto Matrix. El que no lo hizo, no deje de verla.

Matrix es una película de ciencia ficción, ambientada en un futuro apocalíptico, en el cual a los seres humanos se le fueron de control las máquinas y gobiernan el mundo. Pero no sólo eso: viven de la electricidad que producen los seres humanos y los conservan, dormidos,  en matrices gigantes, en donde están conectados a una realidad virtual.

Pero, como en toda película sobre máquinas queriendo controlar el mundo que se precie de tal, hay un grupo de seres humanos que forman la resistencia a  y pretenden revertir la situación.

El nombre de una de las naves emblemáticas de la resistencia, comandada por Morpheo,  es Nebuchadnezzar, que en castellano es Nabucodonosor. Y me di cuenta que nunca había escrito sobre el verdadero: Nabucodonosor II.

Nabucodonosor II fue un rey Babilonio que vivió entre el 634 y el 562 a.C. Hijo de Nabopolasar, rey que liberó a Babilonia de la dependencia Asiria y que  le dejó a su hijo en herencia una Babilonia rica y poderosa.

Ya antes de la muerte de su padre y de asumir el trono, Nabucodonosor II venció a los egipcios en la batalla de Karkemish (605 a.C.) logrando someter a Siria y Fenicia bajo el dominio babilonio. 

Al morir su padre y justo antes de asumir el trono, Nabuconodosor se casó con Amytis de Media, en un matrimonio que pretendía afianzar la alianza entre medos y babilonios.


Nabucodonosor fue considerado uno de los más grandes generales de su época. Con el fin de enriquecer y extender su reino, se enfrentó a numerosos pueblos. Luego de su coronación volvió a Siria y Palestina para enfatizar el reconocimiento de supremacía por parte de los príncipes de las principales regiones. Entre ellos estaba Joaquín rey de Judá, quien se convirtió en su vasallo. Las relaciones entre Joaquín y Nabucodonosor fueron deteriorándose hasta que Joaquín lideró una revuelta en contra del rey babilonio.

Joaquín fue encarcelado por treinta y siete años. Junto con él, fueron encarcelados también los profetas Daniel y Ezequiel.

Seducías, nuevo rey de Judá, se alió con Egipto. Nabucodonosor lanzó sus tropas y sitió Jerusalen, ciudad que cayó tras dieciocho meses de sitio, debido a la hambruna y las epidemias.

Nabucodonosor hizo degollar a los hijos de Sedecías frente al rey de Judá y mandó a que le arrancaran los ojos. En Babilonia, Sedecías murió. Así se terminó la dinastía del rey David, mientras que Jerusalen fue incendiada y saqueada. Las clases altas hebreas fueron deportadas hacia Babilonia, en lo que se conoció como “Exilio Babilónico”. En Babilonia, los exiliados fueron tratados con la más alta consideración convivieron y fueron respetados en sus costumbres y creencias. Aún así, el pueblo hebreo tiene aversión contra Nabucodonosor por haber destruido el Templo del Rey Salomón.


En cuanto a la vida al interior de Babilonia, Nabucodonosor se ocupó de instaurar el esplendor en el reino.

Se interesó particularmente en los santuarios, no solamente por una cuestión religiosa, sino también porque los  templos eran los que controlaban a la población y los ingresos de las poblaciones bajo su administración.

Babilonia se extendía en las márgenes del río Eufrates y estaba protegida por una doble muralla y un canal. Había ocho puertas que permitían el acceso a la ciudad y la más famosa fue la puerta de Ishtar.

La arquitectura babilonia fue famosa por los zigurats, que eran pirámides escalonadas y que terminaban en un templo. El zigurat más famoso fue el dedicado a Marduk, deidad patrona de la ciudad. (También es conocido como el templo de Etemenanki, que muchos atribuyen el mito de la Torre de Babel a ese zigurat).


Pero, sin dudas, el hecho arquitectónico más famoso de Babilonia fueron sus jardines colgantes. Hay varias teorías sobre cómo eran estos jardines, ya que no se conservaron hasta la actualidad. (Se cree que a la muerte de Nabucodonosor fueron abandonados y para cuando Alejandro Magno entró en Babilonia los jardines ya estaban en ruinas. Los jardines fueron totalmente destruidos por el rey Evemero en el 125 a.C.)



Pero no sólo la floreciente economía y comercio, el poderío militar y la arquitectura caracterizaron a Babilonia durante su reinado. Babilonia fue, en épocas de Nabucodonosor II, un centro cultural por excelencia donde se destacaban ámbitos de enseñanza de astronomía, medicina y hasta literatura.

Nabucodonosor murió en 562 a.C. Lo sucedió su hijo Amel-Marduk, reinado tras el cual comenzó la decadencia de Babilonia hasta quedar en manos de los persas, conquistados por el rey Ciro II de Persia hacia el año 539 a.C. 

Pero siempre se recordará a Nabucodonosor II como el hombre que llevó a Babilonia a convertirse en un Imperio. 

Bueno, y como la nave que llevó a Morpheo y a Neo a recuperar el mundo de la voracidad de la máquinas. :)


jueves, 4 de febrero de 2016

Paris es siempre una buena idea.



Cuando cursaba mis estudios primarios, al volver del colegio, y después de almorzar, me sentaba a ver películas viejas. Amaba, y amo, las películas viejas de Hollywood. Y el cine argentino viejo también. Tengo recuerdos de los veranos en que me tiraba en el piso, porque estaba frío y miraba películas antiguas, casi todas en blanco y negro. Con esta manía del cine de los años 40, 50 y 60 conocí a los grandes actores y actrices y, encontré a mi preferida: Audrey Hepburn.

Audrey me fascinaba por su elegancia, su porte, su forma de caminar y de moverse, su sonrisa. Siempre quise ser Audrey. Pero claro que no lo seré. Nadie lo será. Porque ella era única. 




Su verdadero nombre era Audrey Ruston, y nació un 4 de mayo de 1929 en el seno de una aristocrática familia belga. Su madre era una baronesa y su padre un Lord inglés. Vivió con su familia en Holanda y luego del divorcio de sus padre se mudó con su madre Bélgica y luego a Londres.


La guerra es dura para cualquier ser humano. Para Audrey fue terrible. Primero sufrieron la hambruna de la guerra. Audrey tuvo consecuencias en su salud por esto. Sufría anemia y malnutrición. Además uno de sus hermanos desapareció en la resistencia, otro murió en un campo de concentración. Un tío y un primo fueron fusilados. Si, a Audrey la guerra le pegó duro.

En 1945, en Holanda,  comenzó a estudiar danza, su sueño era ser bailarina. Siguió esta pasión en Londres, ya mudada con su madre. Pero debido a su debilidad, consecuencia de los años de hambruna, decidió dedicarse a la actuación. 





Comenzó con pequeños papeles en diferentes películas hasta que fue seleccionada para trabajar en un musical de Broadway “Gigí”, donde trabajó seis meses. Fue tomando notoriedad hasta que en 1953, el famoso director William “Billy” Wilder la contrató para protagonizar junto a Gregory Peck “Vacaciones en Roma”. El éxito fue rotundo y Audrey conquistó el corazón de América y se convirtió en referente del “sueño americano”.

Vacaciones en Roma no fue sólo su debut en Hollywood sino que también le hizo ganar su primer y único Oscar.

A partir de esta película y en los años siguientes, Audrey protagonizó películas de mucho éxito como “My Fair Lady”, “Cómo robar un millón”, “Charade”, “Robin y Marian”, “La Guerra y la Paz”, basada en el libro de Tolstoi, o “Sabrina” Sus co protagonistas fueron grandes talentos como Peter O´Toole, Humphrey Bogart, Cary Cooper, Sean Connery, Fred Astaire, Omar Shariff o Ben Gazzara.





Todos sus compañeros de filmación la veneraban. Cary Cooper llegó a decir que para Navidad sólo pedía otra película con Audrey Hepburn. (Nosotras hubiéramos pedido otra película con el buen mozo de Cary, claro está.)



Su mayor éxito, sin dudas fue “Breakfast at Tiffany´s” (¡La amooooo! Y la veo, por lo menos, dos veces por año. Todos los años), basada en la novela de Truman Capote. Por esta película fue nominada al Oscar pero en esta ocasión el premio se lo quedó Grace Kelly (Si, desde ya que nos debemos un post sobre Grace…). Audrey estuvo nominada cuatro veces al Oscar como mejor actriz.





Se casó dos veces. Primero, en 1956,  con Mel Ferrer, su co protagonista en la Guerra y la Paz, con quien tuvo un hijo, Sean. Su segundo matrimonio, con el médico psiquiatra Andrea Dotti, en 1969. De su unión con Dotti nació su hijo Luca. Su segundo matrimonio culminó en 1976.


















Desde ese año se recluyó un poco para dedicarse a sus hijos y comenzó a trabajar ocasionalmente en películas. Se retiro a vivir en Suiza, en el pequeño pueblo Tolochenaz -sur Morges.

Hacia fines de los 80 conoció a su último amor, el actor Bob Wolders. Según la propia Audrey, Wolders “Me hizo vivir de nuevo, darme cuenta que no todo estaba terminado para mi”.

En esa misma época hizo intensivo su trabajo  en campañas humanitarias con niños, que venía haciendo hace años. A tal punto fue su compromiso que en 1988 UNICEF la nombró embajadora. Pocas fotos se pueden ver de Audrey enojada. Pues la foto de ella con un chiquito en África es una de ellas. Le dolía el dolor de estos chicos. En carne propia.

 
 

Volvió al cine para filmar su última película “Always” con el enorme Steven Spielberg.

Fue diagnosticada con cáncer de colon y murió el 20 de enero de 1993 con apenas 63 años.

Audrey nos dejó un total de 27 películas, que podremos ver una y mil veces, infinidad de veces sin cansarnos de su glamour y su encanto. Era hermosa, casi angelical, elegante, femenina, sensible, entregada. 


Eterna. 


"Me gusta la gente que me hace reír. Sinceramente, creo que reír es la cosa que más me gusta. Cura una multitud de males y es probablemente la cosa más importante en una persona."
Audrey Hepburn