viernes, 10 de abril de 2015

La Reina del Nilo.








Creo que ya les conté mi primer encuentro con la historia cuando tenía seis años. Iba a un colegio italiano y en el libro de historia italiana aparecía una imagen de Julio César. Yo quedé embelesada con la imagen. No de Julio César en si, sino de todo lo romano. Ahí empezó mi amor por la historia.

Y, ¿por qué les cuento esto? Porque en parte vamos a hablar de Julio César, pero el post está dedicado (como habrán adivinado por el título), a una de sus más famosas amantes: Cleopatra.

Cleopatra VII nació en el 69 a.C. y no era realmente egipcia. Pertenecía a una dinastía de origen griego, los Lágidas, fundada por Ptolomeo, uno de los generales de Alejandro.

Cuando Cleopatra nació, Egipto ya se encontraba bajo influencia Romana. En el año 51 a.C. murió el padre de Cleopatra, Ptolomeo XII, y su hija accedió al trono con 18 años de edad. Por indicaciones que su padre dejó en el testamento, Cleopatra se casó con su hermano Ptolomeo XIII, de 10 años (si, claro, impensado para nosotros…)



Enseguida comenzaron los conflictos de intereses entre Cleopatra y la corte asesora de su hermano. Decidida a poner fin a esto, Cleopatra intentó buscar el apoyo de Roma. Pero en Roma se disputaban el poder Pompeyo y César. Como Pompeyo había apoyado al padre de Cleopatra en el levantamiento  de los alejandrinos, Cleopatra decidió reunir un ejército y apoyar a Pompeyo.

En una jugada por ponerse congraciarse con el César, los consejeros de Ptolomeo XIII le aconsejaron eliminar a Pompeyo y así lo hizo, asesinándolo delante de su esposa.

Pero la movida no fue exitosa. Ptolomeo envió como ofrenda la cabeza de Pompeyo y, al verla,  César lloró por el destino que había sufrido su adversario.

César convocó a Cleopatra y su hermano para reconciliarlos. En una entrada escénica, Cleopatra fue llevada ante César envuelta en una alfombra (por temor a un atentado de parte de la corte de su hermano). Si bien en parte la reconciliación se llevó a cabo, César y Cleopatra se volvieron amantes.

Al poco tiempo, Ptolomeo rebeló a la ciudad de Alejandría contra César. César debió ocultarse hasta la llegada de refuerzos. Cuando los ejércitos llegaron derrotaron fácilmente a Ptolomeo qué, al intentar huir, se ahogó en el Nilo.

Cleopatra se casó entonces con otro hermano, de 12 años, Ptolomeo XIV, pero seguía con César.



En el 47 a.C., César partió a Asia y al tiempo Cleopatra tuvo un hijo, Cesarión, que se le atribuyó a César. Este hijo vino a salvar la descendencia ya que César no había tenido hijos con su esposa. Además, Cleopatra se aseguraba el poderío en Egipto a través de Roma. Lamentablemente, en el año 44 a.C. las esperanzas de Cleopatra se truncaron por el asesinato de César.

Roma se vio envuelta en una lucha por el poder. Octavio fue elegido cónsul y formó un segundo triunvirato con el que fuera lugarteniente de César, Marco Antonio, y con Lépido.

En el 41 a.C., Marco Antonio inició una expedición por Oriente y citó a Cleopatra. El encuentro duró cuatro días. Marco Antonio y Cleopatra se convirtieron en amantes (claramente no estuvieron cuatro días discutiendo si el dios correcto era Ra o Apolo...). 

Luego de pasar el invierno juntos, Marco Antonio regresó a Roma donde se casó con Octavia, hermana de Octavio. Mientras tanto, Cleopatra tuvo mellizos (cuyo padre era Marco Antonio), llamados Alejandro y Cleopatra. 

En Roma las fricciones por poder entre Marco Antonio y Octavio iban creciendo. En una disputa con Octavio por envío de tropas para luchar contra los partos, Marco Antonio despreció a su  esposa (recordemos, hermana de Octavio). Octavio aprovechó para iniciar una campaña alegando que Marco Antonio había dejado a su familia por la “promiscua reina de Egipto”. 

Los amantes volvieron a encontrarse en Antioquía, donde Cleopatra quedó nuevamente embarazada y dio a luz a su tercer hijo con Marco Antonio, Ptolomeo Filadelfo.

Mientras tanto, Marco Antonio conquistaba Armenia con ayuda económica de Egipto. A su regreso, entró triunfante a Alejandría, y los festejos por la victoria generaron resentimiento en Roma (hasta ese momento ninguna victoria había sido celebrada fuera de la “ciudad eterna”).



Pocos días después del triunfo, Marco Antonio nombró  a Cleopatra “Reina de Reyes” y a Cicerión “Rey de Reyes”. Además, cedió a Cleopatra Chipre, Fenicia y Creta. A sus hijos les legó varios territorios, como Armenia y Cirene. Llevaban una vida de lujos y excesos. 

Octavio vio la oportunidad de terminar con Marco Antonio y comenzó a circular rumores sobre un hechizo de Cleopatra a Marco Antonio. Para probar este “hechizo”, Octavio hizo público el testamento de Marco Antonio, que decía que si moría, su cuerpo debía ser llevado a Cleopatra. Ante la indignación de todos, Octavio se erigió en defensor de Roma y logró que el Senado le declarara la guerra a Cleopatra.

Cuando la guerra estalló, Marco Antonio y su flota se dirigieron al Golfo de Ambracia (noroeste de Grecia), pero quedaron bloqueados por Octavio y su general Agripa. Para contrarrestar esta acción, Marco Antonio avanzó (agosto del 31 s.C.) con su flota, seguido por Cleopatra y sesenta naves egipcias (se la re bancada Cleopatra yendo a la batalla…). 

La batalla comenzó frente al promontorio de Actium, pero Cleopatra se retiró repentinamente seguida por Marco Antonio. No se sabe a ciencia cierta cuál fue el motivo de la retirada, pero eso hizo que las tropas terrestre, poco leales a Marco Antonio cambiaran de bando y definieran la victoria de Octavio.



Octavio entró triunfante a Alejandría en búsqueda de Cleopatra y Marco Antonio.

Creyendo falsas noticias del suicidio de Cleopatra, Marco Antonio se suicidó. Algunas versiones dicen que fue llevado a morir a los brazos de Cleopatra (y por supuesto creemos estas versiones porque son más románticas!). La reina del Nilo, al enterarse que el objetivo de Octavio era pasearla encadenada para celebrar su triunfo, se quitó la vida. Se dice que hizo esconder una víbora (áspid) en un canasto de frutos y se dejó morder.

Octavio enfureció con la noticia pero, aún así, cumplió con el pedido de la gran reina: ser enterrada junto a su amante.



Desde hace años los arqueólogos buscan su tumba en Alejandría. En 2010, algunos expertos aseguraron haber encontrado las tumbas, pero aún las siguen buscando en el complejo arqueológico Abusiris, a 50 kms. de Alejandría.

Los dejo con el trailer de una de las tantas películas que se hicieron sobre Cleopatra, tal vez la más famosa…





Este post está dedicado a mi hermana Nati, que lo pidió especialmente. :)






1 comentario:

  1. Excele te como siempre! Muy bien explicado aun cuando es un tema un poco rebuscado.
    Gracias x la historia y gracias x la dedicatoria ♡

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