miércoles, 15 de abril de 2015

Joan, la viajera de la libertad.





 No hace falta que les vuelva a contar cuánto me gusta la música. Y es por ese amor a la música que hace un tiempo descubrí que Bobby Flores había vuelto a la radio y me llenó de alegría.

La música que pasa Bobby es exactamente la que escucho yo, hasta tiene un segmento de jazz. Realmente exquisito. Pero, además de música, Bobby cuenta historia dentro de la historia de la música. Historias de canciones, de bandas, y hasta de personajes de la historia que, de alguna manera, se tocan con la música.

Así fue como ayer contó la historia de Joan Trumpauer Mulholland. Una mujer blanca, que en medio de la década del 60 salió a defender los derechos de los negros en los Estados Unidos. La historia me pareció genial (a mi me fascina la historia de los afro americanos en Estados Unidos), y me dio ganas de escribir sobre ella. Pero antes, debo hacer una obligada reseña sobre el movimiento por los Derechos Civiles para enmarcar las acciones de Joan.

Aproximadamente a partir de 1955, ante la segregación racial que reinaba en el sur de los Estados Unidos, comenzó a gestarse el Movimiento por los Derechos Civiles, con acciones no violentas. En principio se buscaba la derogación de las leyes Jim Crow que obligaba a la sociedad sureña a segregar a las personas de color. Eso no era lo más grave, ya que además del horror de la segregación (en lugares públicos como autobuses, escuelas, restaurantes, etc.), los blancos fanatizados asesinaban personas negras y no eran castigados por esos crímenes. 



Los dos casos más resonantes que llamaron la atención del público a nivel nacional (ya no sólo en  los estados del sur) fueron el de Emmet Till y el de Rosa Parks.

Emmett Till era un adolescente de Chicago que, de visita con su familia en Mississippi, fue brutalmente golpeado y asesinado. La “excusa” fue que había silbado a una mujer blanca (siempre se daban esta clases de excusa, (como si fuera una excusa…). Su madre hizo un velorio en Chicago con el féretro abierto para que todo el mundo pudiera ver en qué estado había dejado a su hijo. Las fotos dieron vuelta por el país, de costa este a oeste, de norte a sur.



El caso de Rosa Parks haya sido tal vez más conocido a nivel mundial. Rosa Parks era una mujer de color que, en un autobús, se negó a cederle el asiento a un hombre blanco (como bien obligaban las leyes Jim Crow).



Mientras en lo legal la NAACP (National Association for the Advancement of Colored People) trataba de juntar votantes, por otro lado se comenzó a gestar este movimiento por los derechos civiles desde una acción de masas. La idea era, pacíficamente, no obedecer las leyes de segregación. 

Ahora bien, Joan Trumpauer era una chica blanca de Arlington, Virginia. Provenía de una familia cuyos antepasados (sus bisabuelos más precisamente), habían sido dueños de esclavos. Sus padres eran cristianos segregacionistas y racistas. Joan, en alguna oportunidad, describió a su madre como una “típica redneck (1) de Georgia”.

Siendo educada en una cerrada familia blanca, cuando salió del colegio secundario y vio la realidad de los afro americanos decidió que quería hacer algo. Fue aceptada en la Universidad Duke, de Carolina del Norte. Allí tuvo oportunidad de participar de su primera “sentada” (sit in). La Decana de Mujeres la conminó a dejar las sentadas y ella decidió dejar la universidad y participar más activamente.

En 1961, en junio, se unió a los Freedom Riders (Viajeros de la Libertad), un movimiento multirracial que desafiaba a los segregacionistas y que, pacíficamente, se subían a los autobuses negándose a viajar separados. Se dirigieron, en esa oportunidad, de Jackson, Mississippi a Aniston, Alabama.  Trece viajeros de la Libertad se subieron a dos autobuses Greyhound que, al llegar a  Aniston, fueron incendiados. 



Joan, junto a otros activistas, fue arrestada. Estuvo presa un total de tres meses,  sin posibilidad de fianza. Al mismo tiempo que Joan salía de la Parchman Farm (una de las peores cárceles de Mississippi), Charlayne Hunter y Hamilton Homes se convirtieron en las dos primeras personas de color en ser admitidas en la Universidad de Georgia.

Este hecho fue una inspiración para la joven Trumpauer quien se anotó en una universidad exclusivamente de Afro americanos, la Tougaloo Southern Christian College de Mississippi.

Dos años más tarde, Joan participó de una de las sentadas más famosas. El 28 de mayo de 1963 Joan y sus compañeros activistas se sentaron en el bar Woolworth, en Jackson. Esta sentada se tornó violenta cuando blancos segregacionistas comenzaron a atacar a los activistas tirándoles condimentos y líquidos en las cabezas.




Joan logró salir de esa agresión, aunque algunos de sus amigos fueron golpeados duramente. Ella siguió participando activamente hasta que se logró la aprobación de la Ley de Derechos Civiles.

Joan Trumpauer Mulholland trabajó en diferentes áreas de gobierno y fue maestra de inglés como segunda lengua hasta que se retiró. Además, creó una fundación donde enseñan a los niños sobre los derechos civiles y la diferencia que hace que una persona se comprometa con una causa.



Joan se casó y tuvo cinco hijos. Uno de sus hijos, Loki Mulholland, filmó una película documental sobre la historia de su madre, llamada “An ordinary Hero: The true story of Joan Trumpeter Mulholland”. Aquí les dejo el trailer.


(1) Redneck es el apodo despectivo que se les da a los blancos de la “América profunda”, generalmente a blancos pobres rurales.

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