sábado, 7 de febrero de 2015

Rock it, Baby!



Mientras termino de escribir otro post, quería dejarles esta pequeña anécdota de la historia y del rock.

Iba en el auto escuchando una banda de la era punk, que me gusta mucho, The Clash, cuando empecé a prestar atención a la letra de la canción que estaba escuchando. La canción es una de las más conocidas de esta banda, “Rock the Casbah”, y pensé en contarles de qué se trataba.

Rock the Casbah fue lanzada como parte del disco Combat Rock  en el año 1982 y es un tema sarcástico sobre las leyes fundamentalista impuestas por el régimen del Ayatollah Jomeini en Irán.Se refiere  especialmente a la prohibición de escuchar rock.

En abril de 1979, el Ayatollah Jomeini proclamó la República Islámica de Irán y, en las elecciones de agosto de ese año fue nombrado Supremo Líder Político y Religioso de por vida. Se instauró así una teocracia fundamentalista en Irán.



Jomeini Instauró la “sharía” (que es el Derecho Islámico). La Sharía es un código detallado de conducta donde se explicita lo permitido y lo prohibido en torno al culto, a la moral, a la forma de vida en general.

Esta teocracia se caracterizó por el fundamentalismo religioso, creencias radicales y por lo anti occidental. Todo lo que tuviera que ver con occidente era asociado a Satán. (Por eso luchar contra lo occidental era bien visto, porque era considerado luchar contra el mal: Jihad, guerra santa).

Entre estos males se encontraba la música, especialmente el rock, música característica de occidente, especialmente de los Estados Unidos, donde nació.




The Clash, banda perteneciente a una corriente como el Punk, cuya esencia era la rebeldía (más rebeldes que cualquier movimiento de rock), imaginaron un escenario en el cual ante la prohibición de escuchar rock en Irán, los jóvenes se rebelaban y se levantaban contra el régimen.

Así nació Rock the Casbah, que quiere decir “rockear el alcazaba” (que es una construcción fortificada que sirve de residencia de un gobernador). La letra habla de un levantamiento de los jóvenes que quieren escuchar rock y de un gobierno que envía aviones caza para sofocar la rebelión pero que, en vez de atacarlos, empiezan a escuchar rock en los aviones.  La canción llegó al puesto Nº 8 en el ranking de Bilboard y fue un éxito mundial.  



Acá les dejo la canción, en inglés, y el video. Si quieren, canten. Y bailen. Celebrando la libertad de cantar y bailar lo que queramos. En otras partes del mundo, no pueden.


Now the king told the boogie men :fly: 
You have to let that raga drop
The oil down the desert way
Has been shakin' to the top
The sheik he drove his Cadillac
He went a' cruisin' down the ville
The muezzin was a' standing
On the radiator grille

[Chorus]
The sharif don't like it
Rockin' the Casbah
Rock the Casbah
The sharif don't like it
Rockin' the Casbah
Rock the Casbah

By order of the prophet
We ban that boogie sound
Degenerate the faithful
With that crazy Casbah sound
But the Bedouin they brought out
The electric kettle drum
The local guitar picker
Got his guitar picking thumb
As soon as the sharif
Had cleared the square
They began to wail

[Chorus]

Now over at the temple
Oh! They really pack 'em in
The in crowd say it's cool
To dig this chanting thing
But as the wind changed direction
The temple band took five
The crowd caught a whiff
Of that crazy Casbah jive

[Chorus]

The king called up his jet fighters
He said you better earn your pay
Drop your bombs between the minarets
Down the Casbah way

As soon as the sharif was
Chauffeured outta there
The jet pilots tuned to
The cockpit radio blare

As soon as the sharif was
Outta their hair
The jet pilots wailed

[Chorus]

He thinks it's not kosher
Fundamentally he can't take it.

You know he really hates it.





miércoles, 4 de febrero de 2015

El hombre al que no dejaron ser.






En los próximos días se va a estrenar en Argentina la película “The Imitation Game”, sobre la vida de Alan Turing. Si bien había leído sobre Turing y su aporte al nacimiento de las computadoras,  confieso que la película me llamó la atención por su protagonista: Benedict Cumberbatch.

Pero en este post no vamos a hablar de Benedict, sino del hombre que interpretó en la película. El gran Alan Turing.

Alan Turing nació el 23 de junio de 1912 en Paddington, Londres,  hijo de diplomáticos, Julius y Ethel (casualmente como los Rosenberg, de los que hablaremos en otro post).

Desde muy pequeño dio indicio de genialidad. Desde los tres años memorizaba palabras y números, aprendió  a leer por sí solo, y llegó a armar un laboratorio de química a los 8 años. Como sus padres viajaban mucho (su padre era funcionario en La India que por entonces era aún colonia Británica), Alan y su hermano quedaban a cargo de amigos en Inglaterra. Más tarde fue inscripto en la escuela-internado Sherborne. En la escuela empezó a correr maratones, a hacer remo y carreras en bicicletas. Era un gran atleta, aunque también hombre tímido, delicado y que soportaba un leve tartamudeo. 


Fue en la secundaria que trabó amistad con Christopher Morcom, compañero de la escuela y su primer gran amor. Aunque en lo personal no me resulta prioritario conocer las inclinaciones sexuales de la gente, en este caso es importante saber que Turing era homosexual ya que en esa época, en el Reino Unido, estaba prohibido (adorable, verdad?) (En el año 30 murió Morcom por una enfermedad. Turing quedó devastado y este hecho fue, dicen, su alejamiento de la religión y  su paso definitivo al ateísmo).

Al finalizar la secundaria consiguió una beca para estudiar en Cambridge, donde se graduó en matemática con honores en 1934. Al año siguiente, fue nombrado profesor del King’s College de Cambridge.  En 1936 publicó el artículo “On computable numbers¨, donde introdujo el concepto de algoritmo y de la “máquina de Turing”.(La explicación científica sobre algoritmos se las debo…)



Viajó a Estados Unidos, en 1936, donde ingresó a la Universidad de Princeton. Allí, uno de sus artículos llamó la atención del científico John von Neumann quien le consiguió una beca en el Instituto de Estudios Avanzados, donde, en 1938, obtuvo un doctorado en matemática.

Le ofrecieron quedarse en los Estados Unidos pero decidió volver a Inglaterra. Volvió a trabajar a Cambridge. Corría el año 1939 y mientras Alan trabajaba tranquilo, Hitler invadía Polonia y se desataba la Segunda Guerra Mundial.  El ejercito inglés inmediatamente se contactó con Turing y le ofrecieron trabajar en Bletchley Park, que era una instalación militar en Buckinghamshire donde se realizaban trabajos de decodificación de mensajes de los nazis.

Gracias al trabajo del gran Alan, se pudieron romper los códigos de Enigma, la máquina para cifrar mensajes que los alemanes utilizaban desde los años 20 y que perfeccionaron durante la Segunda Guerra.

Para quebrar los código, Turing creó la “bombe” que era una máquina que, a través de una cadena de deducciones lógicas implementadas eléctricamente en cada combinación posible, se podía deducir cuándo ocurría una contradicción y desechar esa combinación. El matemático Gordon Welchman añadió una modificación y esta bombe fue lo que permitió quebrar los códigos nazis. (Cade aclarar que ni los amigos de Turing sabían lo que estaba haciendo. Los archivos clasificados se abrieron en la década del 70 y allí se descubrió quién había sido el “code breaker”). Durante esa época se construyó un primer bosquejo de computadora electrónica llamada  Colossus (se hicieron 10 prototipos), con el objetivo de leer comunicaciones cifradas.





Mientras trabaja en Bletchley Park, trabó una profunda amistad con Joan Clarke, una de las tantas mujeres que trabajaban en descifrar códigos. En 1941 le ofreció casamiento, y la presentó a su familia. Luego de declararle su homosexualidad, Turing decidió romper el compromiso y dejarla libre para que pudiera prosperar en otra relación.

Entre 1942 y 1943 Turing estuvo en los Estados Unidos trabajando en la mejora de la bombe debido a que la guerra se había intensificado en el Atlántico con la utilización de submarinos. Recordemos las palabras del amigo Winston Churchill cuando dijo: “La única cosa que realmente me asustó durante la guerra fue el peligro de los u-boot”. (La cuestión de los U-Boot también va para otro post. Y van…)

De vuelta en Bletchley Park, Turing era consultado casi por cualquier motivo. Para 1944, con el desembarco aliado en Normandía, Turing trabajaba alrededor de tres hipótesis: 1. Su concepto de máquina universal de 1936; 2. la velocidad potencial y fiabilidad de la tecnología electrónica y, 3. la ineficiencia de diseñar diferentes máquinas para diferentes propósitos.

Estos tres conceptos con los que trabajaba nuestro gran Alan son la base de la computadora moderna. Desde 1944 Turing le hablaba a sus compañeros de la posibilidad de construir un “cerebro artificial”.  A fines de la guerra, Turing comenzó a trabajar en el Laboratorio Nacional de Física, y a principios de 1946 trabajó en la construcción de ACE (Automatic Computer Engine - Motor de Computación Automática).

Pero Turing no estaba satisfecho. Él estaba obsesionado con la velocidad en todo sentido y, una vez más, seguía pensando en una máquina universal. Esto significaba, ocuparse de implementar funciones aritméticas por programación más que construir hardware. Turing proyectaba una máquina realmente visionaria, una máquina capaz de mutar de una forma numérica a trabajar con álgebra, de decodificar, de sostener archivos y hasta de jugar al ajedrez. 

En 1947, su “Instrucción de Códigos Abreviados” marcó el comienzo del lenguaje de programación. Ese mismo año se tomó un años sabático en Cambridge.




En 1948 fue nombrado Director Delegado del laboratorio de computación de la Universidad de Manchester, donde trabajó en la creación de un software de una de las primeras computadoras reales, la Manchester Mark I.  Allí Turing exploró ideas que incluían el uso de lógica matemática para chequeos de programas, y siguió trabajando con el tema de las máquinas inteligentes. 

Para esto propuso una prueba llamada Test de Turing, expuesta en el artículo “Computing machinery and intelligence” (máquinas computadoras e inteligencia). Hoy en día, la fórmula reversa de lo que propuso Turing se utiliza en internet para corroborar si el usuario es un ser humano o una computadora. Si, hablamos de los famosos captcha. (Se dan cuenta? Creó los captcha en los 50!!!!)

En 1951 Turing empezó a investigar en el campo de la biología matemática y la formación de patrones. Se enfocó principalmente en el intento de demostrar la existencia de los números de Fibonacci en las estructuras vegetales. (Si no saben qué son los números de Fibonacci vean El Código Da Vinci, que los explican muy bien… Jaja!).

Súbitamente la carrera profesional de Turing se vio afectada por un tema personal del que no lograría recuperarse y cuyas consecuencias fueron tan graves que lo indujeron a la muerte.


La vida personal de Alan era muy íntima debido a la prohibición de la homosexualidad en el Reino Unido.  En una oportunidad, un hecho confuso sobre un robo, que involucró a la pareja de Turing, Arnold Murray, terminó con una denuncia de Turing en la policía. En la investigación Alan aceptó su homosexualidad lo que lo llevó a juicio.  

El matemático entendió que su vida privada no era delito y no se defendió ni negó los cargos. Se le dio opción de ir preso o someterse a la castración química. Turing optó por la segunda opción.

El proceso, además de humillante, fue doloroso. Las inyecciones de estrógeno no sólo le produjeron disfunción eréctil y una baja de la líbido, sino que le creció el pecho y aumentó de peso.  El 7 de junio de 1954 fue encontrado muerto en su casa. Se envenenó con cianuro. Al lado de su cama había una manzana con varias mordidas pero, la manzana nunca fue analizada. El caso se cerró como suicidio.

Es incomprensible que un  genio de su talla hubiera elegido semejante sufrimiento al exilio. Podría haberse ido a vivir a Estados Unidos o a cualquier parte del mundo y haber tenido una buena vida. Pero a veces, la inteligencia lógica no tiene que ver con la inteligencia emocional. El caso es que Alan Turing fue condenado por el  mismo país que ayudó a ganar una guerra.


Recién en el año 2001 se inauguró en Manchester una estatua en honor al matemático. En 2009, Gordon Brown, primer ministro británico, emitió un comunicado pidiendo públicas disculpas por el trato que le dispensó el gobierno británico a Turing. Increíblemente, en 2012 el gobierno de Cameron anunció que no debía pedir disculpas por aplicar la ley que en ese momento era la que estaba en vigencia.

Finalmente, en el año 2013 recibió indulto por todo tipo de culpa por parte de la Reina Isabel II. (Insólito. Más de medio siglo después…)

Habrá que esperar al estreno y ver qué ha hecho Hollywood con el genio de Turing . Y si no les gusta la película, a los hombres les queda ver a la lindísima Keira Knightley y las mujeres con contentaremos con Benedict Cumberbatch (aunque lo prefiero como Sherlock!)  Mientras, les dejo el trailer.