viernes, 30 de enero de 2015

Psycho-Killer



La historia está llena de personajes que accedieron al poder y se marearon de tal manera que no quisieron cederlo nunca más. Muchos de estos personajes fueron tiranos y, los tiranos, suelen cometer excesos de todo tipo. Pero creo que pocos han sido tan emblemáticos en sus excesos como Calígula.


Antes de adentrarnos en la historia de este psicópata que llegó a Emperador del mayor imperio que se haya desarrollado en la historia, recordemos un poco cómo era la Roma de antes.

Roma se desarrolló en tres periodos: Monarquía (753 a.C. al 509 a.C), la República (509 a.C. al 27 a. C.) y el Imperio ( 27 a.C. al 476 de nuestra era).

Calígula fue el tercer emperador del imperio, y perteneció a la dinastía Julio-Claudia. Accedió al poder en el 37 d.C., a los 25 años, luego de la muerte del emperador Tiberio (su tío). 



Su padre, Germánico, era un general del ejército romano que llevaba a  Gaius Julius Caesar Augustus Germanicus (tal su verdadero nombre) a las campañas militares. Allí recibió el sobrenombre de Calígula (que proviene de cáliga, que era el calzado militar romano). Cuando tenía diez años su padre fue asesinado por órdenes de su tío, el emperador Tibero, que vivía paranoico temiendo opositores que lo derrocaran (cualquier similitud con gobiernos populistas latinoamericanos es pura coincidencia…).

Calígula se fue a vivir con su madre, Agripina, a Roma. Allí vivieron hasta que Tiberio desterró a Agripina por temor a la traición de su nuevo esposo. El joven pasó a vivir con su abuela, y luego con su bisabuela (madre de Tiberio). Durante esta época Calígula ya empezó a desarrollar cierto morbo cometiendo incesto con sus hermanas, aunque su preferida era Drusilia, a la que tomó cuando aún era virgen.

En el año 31, cuando tenía 19 años, fue llamado a vivir con Tiberio en Capri. Tuvo que tragarse el resentimiento contra su tío para poder sobrevivir. Durante esos años Calígula vivió los excesos de su tío, pero ya demostraba una inclinación morbosa a presenciar  espectáculos de torturas y asesinatos (bueno, como si tener sexo con sus hermanas no fuera morboso….).

Entre las crueldades de Tiberio en las que participaba Calígula podemos nombrar tirar personas de acantilados (criminales generalmente pero también gente inocente, incluyendo niños), orgías, y violaciones, entre otras cosas.

A la muerte de Tiberio y habiendo muerto todos los posibles “aspirantes a emperador”, Calígula fue emperador de Roma a los 25 años de edad.

Entró en Roma alabado por la gente y aceptó todos los poderes del principado que le otorgó el senado. (El principado era la forma de gobierno dentro del imperio creada por Augusto, 1º emperador, que pretendía colaboración con el senado).



Calígula desechó la idea del principado e impuso un estilo de gobierno conocido como Dominat (del latín, dominus, señor), por medio del cual el Imperio debía transformarse en una monarquía autoritaria y sacralizada. Como parte de este plan lanzó una política exterior expansiva: Anexó al Imperio Mauritania (en África del Norte), y viajó a la Galia con el fin de preparar las expediciones a Germania y Britania.

Como gestos similares a lo que hoy conocemos con “populistas”, Calígula aumentó las obras de teatro y los combates de gladiadores para entretener a la gente, donó 300 denarios a cada ciudadano,  repartió alimentos y regalos; entregó generosas compensaciones económicas a la Guardia Pretoriana y a las tropas urbanas y fronterizas; realizó abundantes banquetes a los cuales invitaba a senadores y caballeros. Así, cubrió de “favores” a todas las clases sociales y logró apoyo de todos. 

No se sabe bien cuándo pasó a ser un psicópata absoluto, pero se cree que luego de tener una enfermedad que, se supone fueron episodios de epilepsia.

Luego de estos episodios la conducta de Calígula fue decayendo a los puntos más bajos de la moralidad (sea cual fuere el concepto de moralidad que ustedes tengan, imaginen el más bajo punto. Bueno, ahí).

Al recobrar la salud Calígula mandó a matar a muchas personas que habían ofrecido su vida a los dioses para que él sanara. También mandó a matar a su esposa, suegro y primos. Se casó nuevamente pero siempre mantenía una relación amorosa con su hermana Drusillia. Cuando Drusillia murió se exilió deprimido a Sicilia y, al volver, deificó a su hermana oficialmente como representante de Venus en la Tierra.




 Los excesos en orgías y asesinatos, más el derroche que implicaba semejante corrupción comenzaron a traer problemas económicos al imperio. Pero, en su demencia, decidió resolverlos matando a gente rica y quedándose con sus pertenencias. Además, forzaba a senadores y caballeros a pagar a cambio de ser sacerdotes del culto religioso del emperador; obligaba a personas adineradas a ponerlo como heredero en sus testamentos, para después mandarlas a matar en secreto y mostrándose públicamente dolido por los supuestos suicidios; o también, organizando grandes juegos con elevadísimas apuestas, en los cuales hacía trampa siempre.

Uno de los hecho más destacados de las locuras de Calígula, relatado por el historiador Suetonio (historiador de los once primeros emperadores romanos), fue la relación de Calígula con su caballo preferido, Incitatus. Relata Suetonio que la víspera de las carreras del circo mandaba soldados a imponer silencio en la vecindad, para que nadie turbase el descanso de aquel animal. Hizo construirle una caballeriza de mármol, un pesebre de marfil, mantas de púrpura y collares de perlas; le dio casa completa, con esclavos, muebles, y todo lo necesario, para que aquellos a quienes en su nombre invitaba a comer con él, recibiesen magnífico trato, y hasta se dice que le destinaba el consulado.



Pero las excentricidades sádicas del emperador iban mucho más allá. Paseaba desnuda a su esposa en caballo frente a los soldados, comía o tenía sexo mientras presenciaba sesiones de tortura, abusaba de las esposas de hombres de alta sociedad, violaba también hombres, hizo castrar a un gladiador como castigo por tener un pene más grande que el de él, hacía quitar toldos de los anfiteatros para que los espectadores se insolaran, entre otras.

Ya en el año 39 Calígula tenía al senado en su contra por las barbaridades que cometía. Los senadores eran sometidos a humillaciones sexuales, eran acusados de delitos sin pruebas y  torturados, quemados, azotados y hasta asesinados.

En el año 40 Calígula dio un paso más allá y se divinizó: se autoproclamó dios-sol. Firmaba documentos con el nombre de Júpiter e hizo construir dos templos en Roma y uno en la provincia de Mileto. Asimismo, usó el templo de Cástor y Pólux como entrada a su palacio. Prohibió toda estatua que no fuera la suya.  




En enero del año 41, varios pretorianos se juntaron para acabar con el torrente inacabable de corrupción y muerte. Casio Querea, un viejo pretoriano maltratado por Calígula le asestó el primer golpe mortal clavándole un cuchillo en el cuello cuando salía de los juegos palatinos a través de una salida subterránea. Los otros conspiradores clavaron también sus cuchillos en diferentes partes del cuerpo y lo dejaron tirado desangrándose.

Al llegar los guardias asesinaron a los conspiradores. Los que sobrevivieron se ocuparon de matar a la esposa e hija de Calígula. Fue sepultado en un jardín y cuando alguna de sus hermanas volvieron del exilio lo cremaron y esparcieron sus cenizas.

Con este asesinato terminó la historia del psico-Calígula.  Aunque Roma todavía no lo había visto todo… Aún llegaría el famosísimo Nerón. Pero eso es otro post.

(Cabe aclarar que todo lo que sabemos de Calígula proviene de los relatos de Suetonio y Dión Casio, cuya condición de patricios hace que la objetividad de sus relatos sean puestos en duda. También Séneca relata brevemente sobre la vida de Calígula y también su objetividad es puesta en duda por los historiadores modernos debido a que el mismo Séneca casi pierde la vida en el año 39 a manos del propio Calígula)

En el año 1979, los directores Brass y Guccione realizaron la película Calígula, basada en el libro del famoso Gore Vidal. En aquel entonces tuvo gran repercusión y fue muy discutida por las escenas de “alto voltaje”, como solía decirse. Hoy esas escenas parecerían casi näive teniendo en cuento lo que vemos en la tv, cine o web. Pero en aquel momento fue escandaloso. Les dejo el trailer.





miércoles, 28 de enero de 2015

The Wall.


Uno de los hechos que más me han impactado al estudiar historia, y me sigue llamando la atención es el muro de Berlín. Siempre me sorprendió el hecho de que de un día para el otro la gente hubiera quedado “presa” en su propio país, que familias hubieran sido divididas por una pared.

Habiéndose cumplido (en noviembre pasado) 25 años de su caída y más de un año que no escribo en este blog, decidí contarles un poco porqué se levantó ese muro.

Luego de la caída del Tercer Reich y la derrota de Alemania por parte de las fuerzas Aliadas, los países vencedores no quisieron cometer el mismo error que cometieron con el Tratado de Versalles y que llevó, casi como un viaje si escalas, de la Primera a la Segunda Guerra Mundial.

Por este motivo, en agosto de 1945, en la Conferencia de Postdam,  los vencedores decidieron tomar ciertas medidas: desarticulación de las fuerzas militares alemanas, del nazismo y de las organizaciones nacionalsocialistas, abolir las leyes discriminatorias, ya sea por raza, credo u opinión política, arrestar y enjuiciar a los criminales de guerra y controlar el sistema educativo y  judicial en Alemania.



Alemania fue dividida en cuatro partes: la parte occidental quedó bajo  el control de Francia, Estados Unidos y Gran Bretaña,  la parte oriental bajo control de la Unión Soviética. Berlín, que había quedado en la parte oriental, fue dividida también, mitad para URSS y mitad para los Aliados.

Para 1948 las tres zonas aliadas se habían juntado y formado un estado conjunto. Económicamente Europa estaba devastada. El hambre era la principal preocupación. Como parte de la ayuda a esta Europa destrozada, ese mismo año  se aplicó el Plan Marshall para la reconstrucción económica. La URSS rechazó este plan y abandonó el Consejo Aliado de Control, del que era parte junto con los otros países vencedores de la guerra. 

Alemania, cuya industria estaba controladísima por los vencedores (para evitar un posible rearme) producía a un nivel inferior a 1936.

Dentro de este plan y de la reforma monetaria de Alemania Occidental, en junio de 1948 se introdujo el Marco como moneda alemana. La URSS, en respuesta, cerró todos los accesos de comunicación de Berlín Oriental con Berlín Occidental y comenzó a producirse un puente aéreo hacia Berlín occidental como respuesta al bloqueo. La escalada de poder entre los Estados Unidos y la URSS era cada vez mayor y Alemania había quedado presa de esta disputa.

En 1949 se concretó formalmente la partición de Alemania cuando se creó, el 23 de junio, la República Federal Alemana, con capital en Bonn, (la Alemania Occidental) y el 7 de octubre del mismo año se creó la República Democrática de Alemania (hermosa denominación el de “democrática” habiendo quedado detrás de la Cortina de Hierro..), con capital en Berlín Oriental.

La vida de las dos Alemanias era muy distinta. Una, la occidental, bajo el amparo de los Estados Unidos y la idea de reconstrucción, en base a las leyes del libre mercado. Otra, la oriental, como parte de la URSS y sus postulados comunistas.

Muchas gente iba de una Berlín a otra por trabajo y durante años vieron como una evolucionaba y la otra se estancaba.  Se calcula que entre 1949 y 1961 (año en que se levantó el muro) alrededor de 2, 7 millones de personas abandonaron Alemania Oriental. 

Como una antesala de lo que vendría unos años después, a partir de 1952 las fronteras interiores entres las dos Alemanias comenzaron a protegerse con vallas y soldados de vigilancia. Se creó una zona de 5 km (a la que sólo se podía entrar con un permiso especial para residentes), cerca de la frontera había otros 500 metros de zona prohibida y  una barrera de 10 metros. Aún así, la frontera entre las dos Berlín seguía abierta. 


Berlín era, además,  la puerta de escape para muchos checoslovacos y polacos que no podía salir de sus propios países, pero si podían pasar a Alemania Oriental por ser parte del bloque.

Muchos jóvenes profesionales de Alemania Oriental iban a trabajar a Alemania Occidental. Se los llamaba “grenzgänger”, que significa “trabajador fronterizo”. Esto perjudicaba aún más la economía oriental.

El 4 de agosto de 1961 las autoridades de Alemania Oriental decretaron una estrategia para retener a estos trabajadores: debían pagar los alquileres en marcos de la República Federal Alemana. Asimismo, fueron registrados por la policía y controlados.

Durante las reunión de los países miembro del Pacto de Varsovia, Jrushchev y Walter Ulbricht (Jefe de estado de la RDA) hablaron de la posibilidad de hacer efectivo el bloqueo y de la interrupción de tráfico de metros y tranvías.

El 11 de agosto de 1961, el parlamento de Alemania Oriental autorizó estas medidas.

La noche del 12 al 13 de agosto de 1961 se construyó el muro completo (exceptuando una pequeña parte que quedó fuertemente custodiada). A lo largo de muro se apostaron el ejército Popular Nacional, la Policía Fronteriza Alemana (luego sería conocida como Tropas Fronterizas) y, tropas soviéticas que se aprestaron por si había un eventual combate.

El muro fue construido en hormigón y tenía una altura de 3,6 metros y una longitud de 155 kilómetros.

El gobierno de la RDA defendió el muro diciendo que era un muro de protección contra los fascistas y una amera de contener la agresión de la RFA y sus socios de la OTÁN, aunque también admitieron que el muro era para contener la emigración masiva.

En la RFA quién más protestó contra el muro fue  Willy Brandt, alcalde de Berlín,  aunque sin resultados. Incluso organizó una marcha a la que asistieron trescientas mil personas.

La reacción de Alemania Occidental y los aliados fue lenta, (sospechosamente lenta…). Tardaron 72 horas antes de realizar el reclamo diplomático  ante la URSS, 20 horas en mandar un ejército a la frontera.


La tensión fue creciendo, y uno de los momentos de tirantez fue el 27 de octubre de 1961 cuando tropas soviéticas y norteamericanas se enfrentaron en el Chekpoint Charlie (paso fronterizo entre puesto de control norteamericano y soviético).  Al día siguiente, y luego de negociaciones, las unidades de combate se retiraron. 

El 1º de junio de 1962 se cortó por completo el paso hacia Alemania Oriental desde Berlín Occidental.

Como parte de demostración de apoyo de los aliados, el presidente norteamericano John Kennedy visitó Berlin en junio de 1963, momento en el que pronunció la famosísima frase “Ich bin ein berliner” (Yo soy un berlinés)




No se sabe exactamente cuántas personas murieron tratando de buscar la libertad cruzando el muro. Algunos hablan de 270 personas, y se calcula que 33 de esas murieron como consecuencia de detonación de minas. Sin contar a quienes quedaron heridos, o lisiados en su intento de escape. 

La gente trataba de escapar a través de túneles, tirándose de edificios que estaban al lado del muro o estrellando sus autos entre las barreras.



El caso más emblemático fue el de Peter Fechter, un obrero de 18 años que intentó escapar junto a un amigo, trepando el muro. Su amigo logró pasar pero a él lo alcanzó una bala en la pélvis. Peter cayó en la “franja de la muerte” del lado oriental. Murió desangrado porque, a la vista de todos, porque nadie, de ninguno de los dos lados, fue a socorrerlo. 


El muro dividió las dos Alemanias por 28 años. El 9 de noviembre de 1989 el muro fue derribado como parte de una pieza  del dominó del sistema comunista de la URSS y del Pacto de Varsovia. Pero la caída del muro, es otro tema…

En el año 1977, David Bowie escribió “Héroes”, para su trilogía de Berlín. Una canción sobre dos amantes que se juran amor a través del muro de Berlín. Pero  quiero dejarles la versión que hizo la banda Fricción, a principios de los ’80, que, a mi criterio, es mejor que la de Bowie.