viernes, 11 de noviembre de 2011

El crack de Wall Street



Aquí estoy amigos, de vuelta. No me fui, siempre estuve, sólo que sin escribir. Y me obligué a hacerme un tiempo para retomar lo que me gusta: escribir la historia.

Vimos con mi marido una película buenísima sobre la crisis financiera del 2008, que se llama “Too big to fail”. Es muy recomendable y aclara un poco como el gobierno de los Estados Unidos, para evitar  que se cayeran los principales bancos y  una nueva “gran depresión”, inyecto dinero a las principales entidades financieras.



Entonces surgió la charla sobre aquella Gran Depresión  y el  crack de Wall Street que la generó.  El tema es que muchas veces se confunde la depresión económica con la caída de Wall Street.

El crack, también conocido como jueves negro (el 24 de octubre de 1929), o lunes negro (28/10) o martes negro (29/10), fue una devastadora caída del mercado de valores de los Estados Unidos. La Gran Depresión fue la crisis económica generada por la caída de la “bolsa”.

Se llamó gran depresión porque esa crisis económica implicó recesión, desocupación, miseria, y caída de los ingresos y del estilo de vida de la mayor parte de los estadounidenses. Pero hablemos de la causante.

La década del 20 fue de gran prosperidad y crecimiento industrial. De hecho pasó a la historia como “los felices años 20” o  “los años locos”.  La prosperidad se debió principalmente a dos causas: superproducción industrial y superproducción agrícola.
Esto provocó un crecimiento de industrias como la automotriz, química, eléctrica, farmacéutica, la del petróleo, electrodomésticos y la aviación entre otras.  Hubo un aumento de la concentración empresarial a través de lo que se conoce como “trust” o “holdings “ y aparecieron los “cárteles internacionales” que controlaban los precios mundiales del acero y del petróleo.

Esta superproducción, no sólo tenía mercado en los Estados Unidos, sino también en la Europa destrozada por la Gran Guerra. 

Pero, a partir de 1925, comenzaron a darse dos características que llevaron directamente a la quiebra de la bolsa y la posterior crisis. En primer lugar, la superproducción de la que hablamos anteriormente, comenzó a superar las necesidades reales de consumo. Esto se debió fundamentalmente al subconsumo (es decir, en lo doméstico: la oferta de bienes era mayor a la demanda como consecuencia de una distribución desigual de la renta y, en lo internacional, el proteccionismo impuesto en los países europeos que hicieron caer el comercio internacional).




Asimismo se dio un “boom especulativo”. Miles de norteamericanos comenzaron a invertir  fuertemente en el mercado de valores. Esto provocó un alza de valores que, a su vez, hacía que más personas quisieran comprar valores y acciones. Se comenzaron a dar créditos para la compra de acciones. Se llegó a prestar unos 8.5 mil millones de dólares, una cantidad bastante mayor de lo que circulaba en los Estados Unidos en ese momento.
A mayor compra de bonos, mayor era el alza y más grande la burbuja económica. Y cuánto más grande es la burbuja, más ruido hace al estallar... Fácticamente, lo que hizo caer a la bolsa fue la falta de confianza. Y esta comenzó en marzo de 1929.

El Promedio Industrial Dow Jones (que es el principal índice bursátil y que mide el beneficio de las 30 mayores empresas que cotizan en la bolsa de Estados Unidos), había incrementado cinco veces su valor. Ante un alza importante y constante de los bonos durante tres semanas seguidas se reunió el Consejo de la Reserva Federal de Estados Unidos. Esta reunión generó desconfianza y el 25 de marzo el índice cayó 9, 5 puntos. Al otro día los valores perdían 3 puntos por hora.


En ese momento, Charles Mitchel, presidente del National City Bank, utilizó los recursos del Banco para comprar títulos y dar la sensación de que estaba esperando (especulando) la baja para poder comprar. Esto regeneró la confianza. Pero no duró mucho.



A mediados de octubre comenzaron a venderse acciones y esto generó un pánico tal que el jueves 24, el jueves negro, la bolsa cayó un 9 %. Ese mismo día hubo un alza gracias a una inyección de divisas  (250 millones de dólares aproximadamente) de los principales bancos( National City Bank, JP Morgan Chase, Chase National Bank, entre otros). Pero el alza fue ficticia y, el 29 de octubre se negociaron 16.4 millones de acciones. El Dow Jones cayó un 12 % y la bolsa perdió 14 mil millones de dólares en valores ese día. En pocas horas, dieciséis millones y medio de acciones se vendieron con pérdida a un promedio del 40%. La bolsa se desplomaba.

La gente entró en pánico y muchos, antes semejante ruina de sus finanzas, se suicidaban. La confianza en el sistema era tal que no podían creer lo que estaba ocurriendo. Pocos pudieron prever el crack.

No solamente fue responsabilidad de las entidades financieras, sino también del estado que no intervino para regular las especulaciones financieras. Esta crisis provocó la caída de la administración de Herbert Hoover y de doce años del Partido Republicano en el poder.

A partir de ese octubre negro comenzó lo que se llamó la “gran depresión”. La caída de la bolsa provocó una crisis económica de tal magnitud que se expandió a casi todo el mundo, desembocando en la Segunda Guerra Mundial. Pobreza, miseria, desocupación, quiebra de empresas, gente viviendo en las calles. Pero la gran depresión es tema para un próximo post.



En 2008, 79 años después Wall Street,  volvió a temblar. En 2011, 82 años después, las bolsas caen, aumenta la pobreza en el mundo, tiembla la Unión Europea y los “Indignados” copan el mundo. No aprendimos nada. De qué sirve estudiar historia si no aprendemos  de los errores?

Los dejo con un muy buen documental sobre la crisis del 29 (tómense un rato y véanlo). 

Ojalá aprendamos...

5 comentarios:

  1. Excelente posteo, tenes ue escribir más seguido. Más tarde me tomo un rato para ver el video.

    gracias !!!!

    besos,

    Beb

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  2. INCREIBLE el último video, vale la pena tomarse una horita para verlo.

    besos,

    beb

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  3. Que bien ! regresaste siiiii!

    Lo que pasa que los que ayudan o mejor dicho lo que crean estos errores NO leen ni saben de historia Pato. Y tampoco les importa... lo importante es llenarse de guita y tener poder (como ser humano, como pais, como comunidad europea...) triste por que siempre los que sufren terminan siendo los mismos...Y no son justamente los que provocan estos horrores.

    Pero la esperanza nunca muere no? y gracias a dio hay gente que lucha por cambiar el mundo y que se hace escuchar!

    besos!
    Clari

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    1. hola yo no se mucho de historia pero me interesa muchisimo,me parecio muy interesante la informacion....me encantaria que me explicaras el capitalismo......soy lety

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