miércoles, 12 de enero de 2011

Los otros guetos de la Segunda Guerra.





Con mi hijo mayor nos enganchamos viendo una serie norteamericana que se llama Cold Case. Se trata de casos policiales no resueltos y archivados y que un grupo de detectives retoma para poder resolverlos.


El caso es que en uno de esos capítulos se trató el asesinato de un hombre de ascendencia japonesa al terminar la Segunda Guerra Mundial, en uno de los “internments”. Se preguntarán qué son internments. Yo me pregunté lo mismo, y cuando investigué no lo pude creer.


Internments eran internados, estilo gueto, donde encerraron a todos los ciudadanos norteamericanos de ascendencia japonesa, luego del ataque a Pearl Harbour.



No es que no podía creer que hicieran eso, pero sentí un poco de indignación al recordar el horror de los Aliados por lo que hacían los nazis con los judíos polacos mientras en Estados Unidos hacían lo mismo con los japoneses (me refiero al hecho de encerrarlos en guetos, claro está).


El 19 de febrero de 1942 el presidente de los Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt firmó la Orden Ejecutiva 9066 (Executive Order 9066) por la cual se disponían a ciertas zonas militares como “zonas de exclusión” para la internación de personas japoneses o americanas de ascendencia japonesa.


Estos campos estaban localizados en todo Estados Unidos pero principalmente en la costa Oeste. Se encerraron entre 110.000 y 120.000 americanos con ascendencia japonesa y japoneses. Pero también había italianos y alemanes. El 62% de los encerrados eran norteamericanos.




Los japoneses americanos fueron obligados a vender sus propiedades en muy poco tiempo (entre 8 días y dos semanas). Por supuesto que por necesidad se vendían sus pertenencias a muy bajos precios. Los que no lograban venderlas, eran ocupadas por personas que, desde ya, no pagaban alquiler.


Los campos donde se los alojaba eran como barracas militares, rodeadas de alambre de púas para que no escaparan. Cualquier similitud con un campo de concentración es pura coincidencia?


Al llegar los internos se les daba una placa con un número para ser identificados. Las condiciones de vivienda eran paupérrimas y las raciones alimenticias se reducían a 48 centavos por día.


Una de las posibilidades de “zafar” de estos internados era alistarse en el ejército de los Estados Unidos. Claro, imagínense ustedes el trato que podían darle a los americanos-japoneses dentro del ejército que combatía contra el país de origen de sus ancestros. De la misma manera que con las personas de piel negra, los americanos-japoneses en el ejército conformaban grupos especiales.


En el caso de los japoneses americanos se trató del Regimiento de Infantería 442 cuyo teatro de operaciones era Italia, el sur de Francia y Alemania. Este regimiento resultó ser el más condecorado en la historia de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, incluyendo 21 medallas de honor.







Fueron varios los campamentos en la costa oeste y en el interior del país, como Manzanar, Tule Lake, Topaz o Jerome entre otros. Se dice que el “internment” de Tule Lake fue el del régimen más severos. Allí reubicabaron a los japoneses sospechados o a los que solicitaban ser repatriados a Japón.


Debido a ser considerada territorio de influencia, hubieron pactos con muchos países de Latinoamérica para que enviaran a “sus japoneses” a los campos norteamericanos. Los países que no adhirieron a esta iniciativa fueron Argentina y Chile (al fin una buena!) Un total de 2.264 japoneses latinoamericanos fueron enviados a Estados Unidos y de ellos 860 fueron repatriados a Japón.





Recién en la primavera de 1944 el Departamento de Guerra recomendó el cierre de estos campos, pero, debido a la campaña de reelección de Roosevelt la decisión se postergó y la liberación se produjo recién en 1945. Al salir, los internados recibían un boleto de tren y 25 dólares.


Desde 1951 hubieron intentos de disculpas por parte del gobierno, pero no fue hasta 1988 en que el presidente Ronald Reagan firmó el Acta de Libertades Civiles por la cual se pide disculpas formalmente por el accionar del gobierno y se da una reparación económica a los damnificados.


Más allá de las disculpas formales y de las reparaciones económicas, las penurias y humillaciones vividas por los americanos japoneses es irrecuperable. Más aún cuando son realizadas por los mismos gobiernos que repudian internacionalmente estas prácticas.


Aquí les dejo la foto de una película que hizo el cineasta Alan Parker. No encontré el trailer pero tal vez ustedes puedan.




5 comentarios:

  1. Pato! Que casualidad! No lo puedo creer, hace solo 20 dias me entere de esta parte negra de la historia gringa (vale aclarar que tiene muchas mas partes negras este pais!) Estabamos en San Diego, pasando Navidad con mi cuñado y flia, y un dia nos llevaron a una base naval en Point Loma. Alli habia un pequeño museo donde contaban esta parte de la historia. De no creer. Te queria mandar una o dos fotos pero no encontre tu email...

    besos !!!

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  2. Excelente posteo Patito!!! yo tampoco sabia que existian estos guetos.

    Gacias, como siempre, por enseñarnos tanto ;-)

    besos,

    Beb

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  3. Muy buen posteo. Como bien señalaba Clara, sólo una pequeña parte de la historia negra De EEUU. Con respecto a los otros Aliados, me permito señalar que los campos de concentración fueron inventados por los ingleses (en la guerra contra los boers a princ. del siglo XIX). No olvidemos la actitud de muchos franceses durante la ocupación alemana, a veces más antisemitas que los propios nazis. ¿Hace falta hablar de la historia negra de la URSS? Te felicito por postear sobre este tema, la historia siempre la escriben los que ganan.

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  4. Increible que lo quisieran mostrar como si los llevaran a un campamento de verano.... En la realidad tuvo que ser tan distinto... que horror que lleven a toda tu familia a un gheto sin saber cuando saldrian de alli.

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  5. que de cierto tiene que los estudios se hacen con cuyos y de que manera los etiquetan no es por demas demostrar con esta reseña que quien tiene la supremacia en historia y enseñanzas medicas solo sean aquellos que pretenden ser lis primeros paises en desarrollar todo tipo de industrias, pero aun mas horroroso me parece el no tener vision clara de lo que vivimos a traves de estas verdades pues es muy comun que nos conformemos y platiquemos de esto como si fuera digno de un cafe en la sala de tu casa o bien de un comentario sin crear conciencia en uno mismo y saber que es lo que podemos hacer en contra de estos fastuosos ejemplos de solidaridad e intentos de proteger a la patria, que no debemos cambiar antivalores por los valores y crear un caracter inamobible ante cualquier situacion. por que la historia cuenta una y otra ves lo mismo y nosotros lo dejamos pasar como el carrito de los helados con inovaciones y dulces tradiciones?, que no seremos nosotros los permisivos y los principales creadores de estas segregaciones, bajo el lema, "justicia".Por que no comenzar la diferencia?

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