miércoles, 8 de septiembre de 2010

El fin de una era: Los Romanov.



Sinceramente este blog, que ama la historia, poco escribe sobre historia que no sea de occidente. Más costumbre que otra cosa. Y en general es así en nuestros libros de historia. Poco sabemos de Rusia, China, Japón o India.

Por eso quise escribir sobre algo ocurrido en la otra mitad del mundo y pensando en qué escribir se me ocurrió la historia de la familia Romanov, la familia del último zar ruso. Y, a decir verdad, no se me ocurrió, sino que fue un pedido de Richard, mi amigo virtual. A vos Deli este posteo.

Los zares en Rusia eran emperadores con otro nombre. La palabra Zar proviene de César ya que pretendían alcanzar el poder de los césares romanos. El primer zar fue Iván IV, más conocido como “Iván el Terrible”, en 1547. Y el primer Zar de la casa Romanov fue Miguel III, quién tomó el poder en 1613.

El último de los Romanov, Nicolás II, ocupó el poder entre 1894 y 1917, año en que se desató la Revolución Rusa que puso fin a 370 años de poderío zarista. La caída de la dinastía Romanov, si bien tuvo que ver con la conducción del país, era algo que, a mi criterio, iba a ocurrir de todas maneras, independientemente de Nicolás II. Claro que la desidia del último de los Romanov ayudó muchísimo a este fin, pero creo, que los zares y su modo de vida tenían fecha de vencimiento.



Nicolás II asumió su cargo luego de la muerte de su padre, en 1894. Unos días antes se había casado con Alexandra (Alix de Hesse Damstadt, alemana, nieta de la Reina Victoria), aristócrata alemana de quien se había enamorado profundamente.

Hasta ese momento Nicolás no había recibido mayor adiestramiento para ocupar el lugar de su padre ya que se lo consideraba muy joven. De hecho Nicolás no pensaba en ser Zar hasta que fuera muy mayor. Sólo quería disfrutar de la placentera vida de una familia real y de su amada Alexandra.

Pero el destino quiso que a los 22 años tuviera que hacerse cargo de un país que estaba exhausto por los sometimientos de los zares. Nicolás, no estuvo a la altura de las circunstancias.


Durante los primeros años de su “mandato” las decisiones estaban fuertemente influenciadas por su madre y sus tíos, podría decirse que eran ellos los que gobernaban. Nicolás se dedicaba a la vida familiar que era lo único que él quería en la vida. Adoraba a su esposa e hijos. Alexandra y Nicolás tuvieron cinco hijos: cuatro mujeres, Olga, Tatiana, María y Anastasia, y un varón, el zarevich Alexis.

La vida del zar y su familia era lujo y comodidades en un país sumido por el hambre y con un retraso absoluto en toda materia.. Cabe acá hacer un racconto de la situación de Rusia hacia aquel entonces.

Rusia era un enorme país cuyas tierras se extendían a lo largo de 22 millones de kms2. Su población estaba compuesta por diferentes etnias, diferentes lenguas y diferentes religiones. A principios del siglo XX la población ascendía a 120 millones de habitantes; el 80% eran campesinos. Además existían el clero, la nobleza y la corona.


Los campesinos, hasta 1861, tenían una relación de vasallos con respecto a los dueños de las tierras. En aquel año se otorgó lo que se conoció como “abolición de la servidumbre”, que era la desvinculación jurídica del campesino con respecto de su señor.

Esta ley provocó algo fundamental en la historia rusa y tendría repercusiones hasta en la revolución de 1917.

El estado ruso le dio a los campesinos (recordemos que eran el 80 % de la población) tierras para trabajar a pagar al estado en 50 años. Como el campesino está endeudado con el estado, no le queda otra que trabajar de campesino. Así, mientras Europa se industrializaba, Rusia se sumía en el atraso. Asimismo, la productividad no aumentó y la riqueza no financió la industrialización.

Depender pura y exclusivamente de la agricultura hacía que si, en alguna temporada había malas cosechas, los campesinos se morían de hambre. Esto ocurrió en 1905 y 1917.

A esta situación de atraso, hay que agregar los manejos del estado por parte de Nicolás II. Como ya dijimos, las decisiones de los primeros años fueron dejados a manos de su madre y tíos. El zar llevó a Rusia a participar de dos guerras que devastaron aún más al país: la guerra contra Japón (por Corea) en 1905 y 1914, la Primera Guerra Mundial.

A esto se sumó la masacre conocida como Domingo Sangriento o Domingo Rojo en San Petersburgo, en 1905, cuando el ejército cargó contra trabajadores que reclamaban mejores condiciones de vida.


Pero parecía que Nicolás no se enteraba mucho de la situación en su país. O no la entendía. Su única gran preocupación eran Alexandra y su familia. Creo que él, y esto es un pensamiento mío, nunca quiso ser zar, ni le interesaba, y se vio encuelto en algo que no pudo manejar.

En 1908, el zarevich Alexis, que sufría de hemofilia empeoró su condición de salud y en desesperación, la zarina Alexandra aceptó al idea de una amiga de consultar a un monje y místico llamado Gregori Rasputin. Cuando Rasputin vio al zarevich, milagrosamente se curó.

Desde ese momento, la zarina introdujo al monje a la corte y fue aceptado por el zar. La influencia de Rasputin en la corte llegó a extremos como comandar ejércitos durante la Primera Guerra Mundial basado en sueños que había tenido.



Entonces, si sumamos todas las causas, encontramos el porqué de la caída de los Romanov. Un país atrasado, sin industrialización, con un 80 % de la población campesina, endeudada con el estado y hambrienta. Una incipiente clase media, semillero de líderes opuestos al zar, guerras indeseadas que provocan muertes y más hambre, un zar que no gobernaba sino que se dejaba avasallar por un místico con delirios de poder.

Los más perjudicados, los campesinos endeudados, los soldados desocupados y los obreros, se agruparon en soviets, que son asambleas. En febrero de 1917 los soviets hicieron una huelga general, y al poco tiempo el zar abdicó. Unos meses antes, en 1916, varios nobles se juntaron para asesinar a Rasputin, cuyo cuerpo fue tirado al río Neva (lo envenenaron, le descargaron varios tiros y, sin embargo, su autopsia indicó que murió ahogado!)

Como gobierno provisional quedó el príncipe Lvov y representantes de la Duma (parlamento). Pero, ¿Qué pasó con los Romanov?

El zar y su familia fueron mantenidos prisioneros en el palacio por el gobierno provisional. La idea inicial era enviarlos al exilio a Inglaterra, pero el aumento de poder de los bolcheviques impidió esto. Durante la segunda revolución, cuando los bolcheviques de Lenin derrocaron al gobierno de Kerenski, se ordenó el traslado de la familia imperial a Ekaterinburg.


En julio de 1918, ante el avance de las legiones checoslovacas, y el temor de un rescate de la familia del zar, el Ejército Rojo recibió la orden de asesinar a todos los miembros. LA familia fue llevada al sótano de la casa Ipatiev, donde estaban encarcelados y fueron ejecutados junto a algunos sirvientes leales.

Los cuerpos fueron escondidos en una mina a 12 kilómetros del lugar. Así terminó la era de los zares y empezó el mito de Anastasia, la más chica de la mujeres Romanov. Pero eso, para otro posteo.

Los dejo con una muestra del inmenso amor entre Nicolás y Alexandra. Algunas de sus palabras mientras estaban detenidos. En total, Alexandra le escribió 400 cartas. Ella le escribía: "Sólo anhelo estrecharte con fuerza entre mis brazos y murmurar palabras de amor intenso, coraje, fuerza e interminables bendiciones..." El le decía "...No sé como habría podido soportarlo todo si Dios no hubiera decidido que tuviera como esposa y amiga. A veces es difícil hablar de estas cosas debido a una estúpida timidez... Adiós mi adorada y dulce Sunny".


3 comentarios:

  1. GRACIAS PATO!!

    Un honor para mí que me hayas dedicado este posteo. Realmente me emocionó mucho. Parientes muy cercanos a mi abuela paterna fueron partícipes de, a mi juicio, la lamentable revolución bolchevique. Con ello no estoy justificando el régimen zarista, pero el asesinato cruel del Zar Nicolás II y su familia fue, a su vez, un atentado espiritual hacia la cultura rusa. Estoy convencido que las reformas se podrían haber realizado más moderadamente y sin TANTA violencia. El Zar representaba todo un símbolo para Rusia, un símbolo milenario y ejecuralo de ese modo fue un acto de cobardía y soberbia bolchevique.

    Por otro lado también me parece fascinante la figura de Rasputín: ¿fue un loco, un místico, un visionario, un farsante? ¿Alguien poseído por fuerzas sobre-humanas? ¿O tan sólo fue un mito? Como sea, una figura fascinante y llena de misterio.

    La peli (que mencionás) la vi hace un tiempo. Me dieron ganas de verla nuevamente. La actuación del actor que hace de Rasputín me pareció genial, excelente.

    Gracias Pato, again.
    Conmoviste mi espíritu europeo. oriental, del que heredé mucho.

    Besotes para tí y tu flía!!
    Ricardo Pobierzym

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  2. Gracias Deli por tus palabras! Yo creo que la revolución no habría existido si el último zar hubiese hecho las cosas bien Pero era una institución muy arcaica que iba a estallar de una manera u otra. Me alegro que te haya gustado el posteo. Este fin de semana me consiguen la película. Después te cuento qué me pareció. El actor es Alan Rickman. Un geniooo! Saludos Deli!

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