martes, 20 de julio de 2010

La frase de la semana.



El viernes a la noche con mi marido vimos un programa de tv genial, llamado Spectacles, Elvis Costello with ... En esta ocasión fue con Bono & The Edge. No tengo palabras para describir este show televisivo. A los que les apasione la música, como a mi, les recomiendo mucho encontrar este programa (y prometo averiguar en que canal!).

El caso es que en la entrevista, hablando sobre la carrera de U2, Bono citó una frase de mi amado Friedrich Nietzsche: "For anything truly great to happen, there needs to be a long obedience in the same direction." Traducido: Para que algo realmente grande suceda, se necesita disciplina por mucho tiempo en la misma dirección."

Inmediatamente busqué esta frase y encontré la original, la de Nietzsche:

"The essential thing 'in heaven and earth' is. . . that there should be a long obedience in the same direction; there thereby results, and has always resulted in the long run, something which has made life worth living."

"...lo esencial, en el cielo y la tierra, es que deberia haber una larga disciplina en la misma direccion; de ahi entonces resulta, y siempre lo ha hecho en definitiva, algo que ha hecho que valga la pena vivir..."

Aclaración: cambié la palabra obediencia por disciplina porque en castellano se ajusta mejor al significado de la frase.
(Gracias Tincho!)



lunes, 19 de julio de 2010

Allons enfants de la Patrie...


Si bien la Marsellesa no fue oficialmente el himno francés sino hasta 1795, sin dudas cuando hablamos de Francia y la Revolución Francesa, lo asociamos a esta canción.

La Revolución Francesa marcó un quiebre fundamental en la historia de la humanidad. Fue el principio del fin del Antiguo Régimen. La Revolución puso fin a la monarquía absolutista, proclamó los derechos del hombre e instituyó la república.

Algo que parece de lo más normal para nosotros, en los mil setecientos no era nada normal. Mas bien era algo extraordinario. Europa estaba dominada por monarquías absolutistas y no se hablaba de derechos.

La Revolución Francesa, como toda revolución, no ocurrió un solo día, no ocurrió el 14 de julio de 1789, sino que fue un proceso de años y hasta siglos. (Es más, teniendo en cuenta que la revolución proclamaba Liberté, Fraternité, Egualité, queda claro que en muchísimos países del mundo la revolución no llegó, sin ir mas lejos, acá a la vuelta no llegó.)

Lo que la mayoría sabe sobre la Revolución es que el pueblo se alzó contra la monarquía y el régimen establecido. Lo que tal vez no sepan es porqué ocurrió esto. Las causas son múltiples.


Causas financieras: La principal causa financiera, no económica, es el enorme déficit presupuestario de la Francia de Luis XVI (razón por la cual se llamó a Estados Generales) Este déficit se daba por tres motivos fundamentalmente: la ausencia de una buena administración financiera; la ayuda que Francia prestaba a los Estados Unidas en la guerra contra Inglaterra por la independencia y, el detonador, tal vez, la monarquía no suprimía sus privilegios.

Causas económicas: tiene que ver con la manera en que estaban organizados la producción de riquezas y la distribución de bienes. Esto estaba establecido durante el Antiguo Régimen. Pero entre 1715 y 1789 la población de Francia creció un 50% y la agricultura no estuvo a la altura de las circunstancias. Esto provocó grandes hambrunas.

Asimismo, la mayor demanda provocó un alza en la economía que se tradujo en alza de precios para el consumidor. Esto generó un aumento de gasto y restricción de compra provocando un descontento general en la población.

Otra causa económica tiene que ver con el cambio de reglas. La producción se enmarcaba en normas impuestas y establecidas por el Régimen. Los adelantos, el progreso técnico, la acumulación de capitales y las nuevas formas de industrias hicieron que estas normas impuestas quedaran obsoletas. Así, muchos productores se sumaron al espíritu revolucionario en contra de las normas que consideraban caducas.

Causas sociales: las causas sociales tienen que ver con la contraposición de intereses entre las clases tradicionales y las pertenecientes a clases ascendientes.


Causas políticas: siempre se ha presentado a la revolución Francesa como una reacción de la burguesía contra la autoridad monárquica y absolutista. La toma de la Bastilla en un claro ejemplo de esto. Pero muchos autores creen que la revolución comenzó como una rebelión de la clase privilegiada contra la monarquía antes que como la del Tercer Estado contra la clase privilegiada.

Es decir, que por sus finanzas en problemas, por su mala administración, la monarquía no estuvo en condiciones de responder a las demandas de la clase privilegiada. Así, según estos autores, fue la clase privilegiada los que, sin saberlo, dio el puntapié inicial de la revolución.

Causas ideológicas: si bien la gran mayoría de las personas no accedían a los libros y a las corrientes de pensamiento, la Revolución Francesa se enmarca claramente en una corriente ideológica: la de la Ilustración. Autores como Voltaire, Montesquieu o Rousseau pregonaban en sus escritos los principios de razón, igualdad y libertad.

Todas estas causas juntas fueron lo que le dieron a la Revolución su carácter explosivo. Fueron las que hicieron que se llamara a Estados Generales y que se proclamara la Asamblea Constituyente, que reclamaba una constitución para Francia.




Las consecuencias de la Revolución fueron enormes, no sólo para Francia sino para todo el mundo: fin del Antiguo Régimen (la revolución abolió toda forma de feudalismo), difusión de las ideas de nacionalismo y democracia, universalización de los tres principios básicos de libertad, igualdad y fraternidad, difusión la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, separación entre iglesia y Estado, y fue modelo para la independencia de las colonias iberoamericanas.

Los dejo con los capítulos sobre la Revolución Francesa que perteneciera a la gran colección Érase una vez el Hombre, más que recomendable, no solo para chicos, sino también para adultos.

lunes, 12 de julio de 2010

Frase de la semana


La frase de esta semana es de Maximilian Robespierre, político francés y uno de los más importantes líderes de la Revolución Francesa. Me pareció apropiado que la frase fuera de "El incorruptible" (como se lo conocía) en esta semana en que se conmemoran 221 años de la Toma de la Bastilla y del inicio de la Revolución Francesa.


"Los países libres son aquellos en los que son respetados los derechos del hombre
y donde las leyes, por consiguiente, son justas."

martes, 6 de julio de 2010

Simplemente Bob Marley.


Hoy, 6 de julio, es mi cumpleaños. Y me voy a regalar este posteo.

Cuando tenía ocho años estaba en casa de mis primos y vi un poster colgado en la pared de su habitación. Mi pregunta fue directa: Quién es ese hombre del póster? La respuesta: Bob Marley. Quedé prendada de esa imagen. No se bien qué, si sus dreadlocks, su sonrisa con dientes blanquísimos o su mirada. Pero siempre me quedó en la memoria esa imagen.

Con el tiempo fui escuchando su música y no encontraba canción que no me gustara. Ya de adulta lo conocí plenamente: su música no era sólo música. Eran cantos celestiales de alabanza a la vida, de alegría, de tristeza, de lucha, de agradecimiento. Es el canto de un pueblo que plasma en su voz las esperanzas de liberación.

Y, para mi, lo más genial es la positive vibration que tiene su música. Esto de mirar esperanzados el futuro a pesar de los miles de problemas que tengan. No la queja, sino la esperanza y el agradecimiento.



Robert Nesta Marley nació el 6 de febrero de 1945, en Nine Miles, una pequeña localidad al norte de Jamaica. De madre jamaiquina negra y padre jamaiquino blanco miembro de los Marines Reales. Norval Marley, tal era su nombre, murió cuando Bob tenía 10 años.

Bob y su mamá vivían en un barrio muy pobre, sin agua ni electricidad. Bob conoció allí a quien sería su íntimo amigo: Bunny Wailer. Los padres de ambos se casaron y tuvieron una hija y, siendo una familia de cinco, se mudaron a Kingston, capital de Jamaica, para lograr prosperidad.

Es en Kingston donde Bob empezó a interesarse por la música y conocieron, junto con Bunny, a Winston Hubert Mcintosh, luego más conocido como Peter Tosh. Los tres formaron una banda: los Wailing Wailers.




En 1963 lanzaron su primer single “Simmer Down”. En 1966 conoció a Rita Anderson y se casaron. Ese mismo año, el emperador de Etiopía Hailè Selassiè visitó Jamaica. Esta visita fue muy importante en la vida de Marley porque impulsó el movimiento Rastafari. (El movimiento Rastafari ve a Hailè Selassiè como un mesías que iba liberar África. Pero la historia del rastafarismo, muy interesante, es para otro posteo).

Bob, Bunny y Peter siguieron con la música y a comienzos de los 70 conocieron a Lee Perry con quien tuvieron algunos éxitos que luego serían clásicos como Soul Rebel. Para ese entonces, la banda era conocida como The Wailers.

En 1972 Los Wailers fueron a Inglaterra a promocionar su música y firmaron un contrato con Island Records y sacaron el disco Catch a fire. Con éste, The Wailers contaban siete discos.

En 1973 se editaron dos éxitos: Get up, stand up y I shot the sheriff. A continuación se editaron los discos Natty Dread y Rastaman Vibration.




Así, la década del 70 encontró a los Wailers con grandes éxitos y a un Marley pacifista y gran propulsor del movimiento rastafari. Quien no estaba en momento pacifista era la propia Jamaica, que se veía constantemente revolucionada por los tironeos entre el Partido Laborista y el Partido Nacional del Pueblo.

Si bien Marley era apartidario, en una ocasión, por participar de un concierto para promover la paz entre jamaiquinos, en 1976, él, Rita, un amigo y su manager, fueron baleados. Dos días después se subió al escenario. Cuando le preguntaron porqué insistió en tocar a pesar del atentado sufrido Bob contestó: “La gente que está tratando de hacer un mundo peor no toman ni un día libre, ¿Cómo podría tomarlo yo? Ilumina la oscuridad.”

Pero, para preservar su vida, luego del atentado, Bob se fue a vivir a Londres. Allí grabaron el siguiente disco: Exodus, uno de los más importantes de las historia del reggae.

Exodus significó el éxito internacional de la banda, especialmente por sus tres sencillos: Exodus, Waiting in vain y Jammin. El siguiente álbum fue Kaya, con el conocidísimo Is this love?




En 1978 regresó a Jamaica donde se llevó a cabo el One Love Peace Concert. En este concierto, realizado para promover la pacificación del país, Marley logró unir a los dos contrincante políticos de la isla. Por esto, las Naciones Unidas le otorgó la Medalla de la Paz.

Sus canciones tienen que ver con la liberación, la fe, el amor, la búsqueda de un pueblo, lo positivo a pesar de lo negativo. Y todas estas letras acompañadas de un ritmo que pocos han podido lograr. El reggae tiene un encanto que Marley supo llevar a otra dimensión.

También tenía una relación especial con la marihuana, a la que le ha dedicado varias de sus canciones, como Kaya. Bob era un ferviente defensor de la legalización de la hierba.

En 1979 viajó por primera vez a África, primero a Kenia y luego a Etiopía, cuna del rastafarismo.

En 1980 se editó su último álbum de estudio: Uprising, que obtuvo un gran éxito con Could you be love? Además, este disco incluía Coming in from the cold y Redemption song.



El 23 de septiembre de 1980 en un recital en el Madison Square Garden, en medio del show se quedó sin voz y con el cuello rígido. Lo llevaron inmediatamente al hospital. Se le detectó cáncer cerebral. Se fue a Alemania para someterse a un tratamiento no convencional. Este tratamiento pareció dar buen resultado, pero a los ocho meses volvió a decaer. Viajó nuevamente a Estados Unidos para poder llegar a Jamaica. Pero no lo logró.

El 11 de mayo de 1981, Bob Marley murió en Miami.

Tan solo tenía 36 años. Y tan solo con 36 años le dejó al mundo lo mejor que alguien pueda dejarle: buena música.

Gracias Bob por haber existido.

lunes, 5 de julio de 2010

Frase de la semana


Me pareció interesante poner una frase por semana. Esta semana arrancamos con Pitágoras, filósofo y matemático griego (de Samos), que vivió entre el 582 a.C. y el 507 a.C


Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres.