lunes, 7 de junio de 2010

El Proyecto Huemul

Tenía muchas ganas de escribir sobre el Surrealismo, y seguramente el próximo posteo sea sobre este tema. Pero iba manejando y no se porqué me acordé de este tema. De cómo un señor bastante mal de la cabeza engañó al General Perón prometiendo sofisticación y adelantos tecnológicos muy de vanguardia para la época e irresistible a cualquiera con ansias de poder.

El proyecto Huemul fue un proyecto secreto financiado por el Gobierno de Juan Domingo Perón y que llevó a cabo el científico austríaco Ronald Richter, entre 1948 y 1951. El proyecto intentaba generar una forma de energía a través de la fusión controlada de energía nuclear.

Es de público conocimiento que al terminar la Segunda Guerra Mundial, muchos militares nazis o simpatizantes del partido nazi, lograron escaparse y se refugiaron en la Argentina. Uno de ellos fue el ingeniero Kurt Tank (piloto de prueba que había desarrollado aviones para la Alemania nazi). Tank se radicó en Córdoba para desarrollar, a pedido de Perón, el prototipo aéreo “Pulqui II”, junto a otros doscientos ingenieros alemanes. Este ingeniero Tank fue quien le sugirió a Perón que se convocara a Richter.

Ronald Richter llegó a Buenos Aires en agosto de 1948 y fue recibido por Perón. Para lograr su hazaña científica se montó en la provincia de Córdoba un laboratorio pero, debido al estado paranoico de Richter, que creía que lo espiaban y lo perseguían, el laboratorio secreto se mudó a una isla en el lago Nahuel Huapí, llamada Huemul (en la provincia de Río Negro).

Los montos de los gastos reservados que demandaba el proyecto eran tan elevados que ya no se los podía disimular más, por eso, el presidente Perón tuvo que firmar el decreto Nº 10.936 que creaba la Comisión Nacional de Energía Atómica, cuyo presidente era el mismo Perón y secretario general el coronel Enrique González, muy allegado a Perón.


Durante todo el año 1950 Richter mandó construir un reactor de 12 metros de alto por 12 metros de ancho, de hormigón, que luego hizo demoler por tener una grieta. A continuación mandó a reconstruirlo a 20 metros de profundidad.

La primer falla de comunicación ocurrió cuando, en febrero de 1951, el nuevo jefe de la guardia militar de Bariloche, coronel Fox, decidió inspeccionar la isla. Debido al aspecto paranoico de Richter que mencionamos antes, el científico austríaco echó a Fox a punta de pistola generando un momento de tensión.

Perón ya estaba preocupado porque había apostado todo a este proyecto. Y de repente llegó la mejor noticia: en marzo de 1951 Richter le cmunicó a Perón que había tenido el primer éxito. Se habían llevado a cabo reacciones termonucleares bajo condiciones de control en escala técnica. En palabras del propio Perón a la prensa: “Es un nuevo sistema que trata como dice Richter de encender soles artificiales en la tierra”.

La comunidad científica mundial miraba con mucha cautela y descreimiento estos adelantos.

Ese mismo mes, marzo de 1951, Perón y su mujer, Eva, le entregaron a Richter el Doctorado Honoris Causa.

Luego de este anuncio, pasaron meses sin que se supiera algo el proyecto. Viendo su credibilidad amenazada, Perón creó una comisión para que investigara y auditara a Richter. Uno de los integrantes de esta comisión fue el doctor José Balseiro. La comisión, luego de presenciar aproximadamente doce experimentos, dio resultados negativos. El informe explicó que se observaban radiaciones pero no de origen nuclear, sino producidas por campos eléctricos. Balseiro y el Ingeniero Bancoira, otro de los integrantes de la Comisión, calificaron los experimentos de Richter como farsa.

Richter no aceptó esta sentencia y pidió otra comisión conformada por científicos que trabajaban en el exterior. Estos científicos opinaron lo mismo que los anteriores: farsa.

Así, en noviembre de 1952, Perón le quitó apoyo a Richter y el proyecto se canceló. Ronald Richter se mudó a Monte Grande, en la provincia de Buenos Aires, donde vivió hasta su muerte, en 1991.

Lo positivo de esta gran farsa fue que en 1955 se creó el Instituto Balseiro, reducto académico que nuclea a los mejores científicos del país.

The History Channel, canal de documentales históricos, preparó un documental muy interesante y de gran calidad llamado “Proyekt Huemul”. Aquí un adelanto. Les sugiero buscar en youtube todas las partes de este documental. Es muy bueno y muy impactante.

5 comentarios:

  1. Hola Patricia

    Ya había ingresado a tu blog a través de tus comentarios en el de Alejandro. Ya me sume a tus seguidores así no te pierdo de vista. Es una buena manera de seguir aprendiendo.

    Cariños

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  2. Porqué será que el surrealismo te llevó al Balseiro?! ja ja ja ja perdón no lo puedo evitar ja ja ja ja ja

    besos,

    beb

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  3. Buenísimo Pato, GRACIAS!
    slds

    Vicky

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  4. Excelente posteo Pato. Y lo digo porque por más que parezca medio ridículo el proyecto "Huemul", lo cierto es que los científicos alemanes que estuvieron bajo el régimen del nazismo tenían una formación muy sólida en sus respectivas competencias.

    De hecho, muchos de ellos fueron después absorbidos por algunas potencias occidentales.

    Perón, que tenía cierta simpatía por el régimen, pensó que podían ser aprovechados para el beneficio de nuestro país. Si bien el proyecto fue un fracaso la idea no parecía tan descabellada en su momento. Hay que situarse en el contexto.

    Obviamente que la recepción en nuestro país de algunos jerarcas nazis ya es un tema difícil con connotaciones políticas fuertes. Y sigue dando que hablar.

    Un beso grande!!

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  5. Lindo artículo. Lástima que mi antivirus me dice que es una página peligrosa. Tenés idea si hay algún virus????

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