martes, 25 de mayo de 2010

25 de mayo de 1810.


El 25 de mayo de 1810 amaneció nublado y lluvioso. El clima no impidió que aproximadamente un centenar de personas se reuniera en la Plaza Mayor, ya que se imaginaban que el Cabildo no aceptaría la renuncia de Cisneros. Efectivamente, esto fue lo que ocurrió.

Cuando los manifestantes que esperaban afuera del Cabildo se enteraron de esto, se agolparon en la puerta y tras varios golpes y gritos, algunos lograron entrar. El pedido era la aceptación de la renuncia de Cisneros y la formación de una Junta sin el virrey.

Leiva, capitular del Cabildo, al ver tanta gente, les propuso a French y Beruti que pusieran por escrito la petición, cosa que sucedió, y juntaron 411 firmas. Algunas de estas firmas rezaban "...por mi y por seiscientos mas..."

Pero el tiempo pasaba y el mal tiempo hizo que la gente empezara a desconcentrarse. Fue allí cuando el síndico del Cabildo se asomó al balcón y preguntó "¿Dónde está el pueblo?

Antonio Beruti respondió: "Tóquese la campana del Cabildo para reclamar la presencia del pueblo, y si no se puede porque no tiene badajo, se tocará generala en los cuarteles, pero entonces la ciudad sufrirá los males que hasta ese momento se habían evitado".

Ante semejante arenga, el Cabildo se rindió. Se aceptó la renuncia de Cisneros. La revolución había triunfado.

Esa misma noche se tomó juramento a los integrantes de la nueva Junta, que contaba con nueve integrantes:

Cornelio Saavedra, Presidente
Mariano Moreno, secretario
Juan José Passo, secretario
Domingo Matheu, vocal
Manuel Belgrano, vocal
Juan Larrea, vocal
Juan José Castelli, vocal
Miguel de Azcuénaga, vocal
Manuel Alberti, vocal

Quiero terminar este posteo con las palabras de Juan José Castelli:

"No podrá volverse a aherrojar a los americanos con las cadenas que ahora han roto".

En este Bicentenario abogo por la mirada hacia el futuro. En un espacio en el que escribo sobre el pasado, la mejor honra a los hombres de mayo es mirar hacia el futuro, como miraron ellos. Querer construir, enlazar, edificar.
Porque festejamos 200 años de libertad. Pero no es libre quien no puede educarse, quien no accede a la salud o es manipulado por el gobierno de turno con el único fin de acumular poder. Para eso, todos debemos actuar. La pasividad no sirve. Ningún hombre de 1810 se le ocurrió ver como pasaban los acontecimientos. Ellos actuaron. Y no me refiero a salir a luchar. Con que cada uno pueda respetar al de al lado, creo que alcanza. Si además de respetar pudiéramos ayudar a quien lo necesita, mucho mejor. El viernes pasado, un grupo de chicos comenzaba su fin de semana largo yendo a diferentes puntos del país a construir casas para gente que vive en situación de extrema pobreza. Eso es hacer Patria. Eso es honrar el 25 de mayo.

Insisto en que la clave es mirar al futuro y proyectar el crecimiento.

Se que no van a existir otros San Martín, Belgrano, Artigas, Moreno, Güemes, Castelli, Bermúdez. Pero si pueden existir personas que piensen un poco más en el que tienen al lado. Personas que miren a futuro, más allá de sus intereses personales. Como aquellos hombres de mayo...



4 comentarios:

  1. Le firmo su arenga, por mí y por seiscientos más (bueno, por los tres de mi familia)

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  2. Yo me sumo Agustín!

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  3. que buen blog! yo tambienamo la historia...y los BEatles ja

    saludos

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