domingo, 21 de febrero de 2010

El otro Bicentenario.


Ya he comentado en este blog cuánto me emociona poder vivir el Bicentenario de la Revolución de Mayo. Es uno de los hechos históricos que más me emocionan.


Pero en esta ocasión quiero escribir sobre otro bicentenario: el del Ejército Argentino.


El Ejército es una institución, en general, vista con cierta antipatía. No sólo en Argentina sino en varios países. Es que al estar asociado a la guerra, a la defensa, es sin duda una asociación a la violencia. Por más que muchos pensemos que las diferencias entre países puede dirimirse con diplomacia, esa es una visión utópica, casi infantil, porque la realidad es que las guerras existen y los avasallamientos que necesitan de defensa, también. Por lo tanto, es necesario el ejército.


Lamentablemente, debido a lo ocurrido en las décadas del 70 y del 80 en nuestro país, que culminó con la Guerra de Malvinas, el Ejército sufrió un desprestigio enorme, no solo por interrumpir el ejercicio democrático, sino por las aberrantes acciones violatorias de la vida misma.


Creo que estas acciones deben ser castigadas y no olvidadas pero lo cierto es que, por un grupo de ineptos, inoperantes y genocidas, se castiga a toda una institución que, el 29 de mayo de este año, festeja sus 200 años.

El 25 de mayo de 1810 se formó el Primer Gobierno Patrio que asumió la conducción política de lo que hasta ese momento era el Virreinato del Río de la Plata. Pero la Revolución debía ser sustentada desde la realidad. Para esto, el día 28 de mayo se creó el Departamento de Gobierno y Guerra. El titular de esta institución fue Mariano Moreno.


Inmediatamente después, la Junta emitió una circular en la que se ordenaba a todos los particulares entregar las armas a fin de organizar una fuerza orgánica propia. Esta fuerza era sumamente necesaria para avalar el movimiento en expansión de la revolución en el interior del Virreinato.


Así, el 29 de mayo de 1810 se crearon los cuerpos militares estables en base los preexistentes. De esta manera surgieron los Batallones 1 y 2 de Patricios, el 3 basado en lo que era Arribeños y la Compañía de Indios Naturales, el 4 basado en las milicias de Montañeses y el 5 tomando a los elementos del Batallón de Andaluces.



Esta estructura castrense fue la utilizada por la Junta y los sucesivos gobiernos para expandir la Revolución, defenderla de los españoles, entusiasmar a los pueblos del interior y asegurar la posesión de los territorios estratégicos.


Este mismo ejército fue el que luchó en el Norte junto a Belgrano y Güemes, el que luchó codo a codo con el General San Martín, el que cruzó los Ándes, el que liberó Chile y Perú. El que luchó en la Guerra contra el Brasil, el que defendió la soberanía argentina en la Vuelta de Obligado, entre otras cosas, y también el que, siguiendo órdenes de personas que no estaban en sus cabales, defendieron la soberanía sobre las Islas Malvinas.


Motivó mi interés por dar a conocer este dato, el hecho de navegar por la página oficial del Bicentenario en donde no se hace mención a este Bicentenario.


Por eso, me parece justo recordar el Bicentenario del Ejército, ya que de lo contrario, a mi criterio sería como negar la historia de Alemania por la existencia de Hitler o la de Rusia por Stalin.


3 comentarios:

  1. Estaremos también festejando el bicentenario del ejercito!

    Beb

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  2. Es cierto, aquí se mezcla, se generaliza y confunde todo. En algún momento deberemos superar el trauma y poder mirar para adelante como lo acaba de hacer Uruguay, que por un lado votaron a favor de la ley de amnistía y en el mismo acto a un ex-jefe guerrillero como presidente. En algún momento hay que poder cerrar con el tema, condenar lo malo y festejar lo bueno. Bueno que lo hayas recordado.

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  3. Gracias Ricardo. La verdad es que recibí algunos comentarios diciéndome "sos pro milica" y no solo no es verdad sino que a mi criterio la cosa no pasa por ahí. Estas actitudes de negar lo ocurrido por resentimiento hacen que las heridas no cierren nunca. Sin dudas deberíamos aprender de Chile, Uruguay y de Brasil, que tuvieron la capacidad de mirar para adelante. O de España, que después de una guerra civil y de años de franquismo logró el Pacto de la Moncloa. (Que es un buen tema para un próximo posteo). Saludos y gracias por los comentarios.

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