jueves, 25 de febrero de 2010

José


A 232 años de su nacimiento, quiero honrar a uno de los argentinos más grandes que hayan existido, con dos de las tantas frases que ha pronunciado.


"Sacrificaría mi existencia, antes de echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición."



"Hace más ruido un sólo hombre gritando que cien mil que están callados."

martes, 23 de febrero de 2010

Maus


El sábado pasó un amigo por casa y me trajo dos libros. Me dijo “Los leíste, no?” Y no, no los había leído. ¿Cómo no los había leído? Fue lo que me pregunté a mi misma después de devorármelos en dos horas.


Los libros se llaman Maus. En realidad es una historia contada en dos partes. Al ver las tapas de los libros, (acá colgadas) se van a dar cuenta que son dibujos conocidos, en algún lugar y en algún momento los habrán visto.


Si les dijera que es un cómic sobre el Holocausto, tal vez no me creerían, pero es así. Y no es un comic cualquiera. Es una genialidad.

Art Spiegelman es el autor y cuenta la historia de su padre, polaco, judío, que sobrevivió a Auschwitz. Pero no solamente es la historia de Vladek, sino también la relación conflictiva y difícil de padre e hijo y de como viven los que sobreviven, (sobreviven?).


El libro es un clásico, llegó a ganar un premio Pultitzer en 1992 y fue traducido a 12 idiomas. El primero se llama “Maus: Mi padre sangra historia” y el segundo “Maus: Aquí comienzan mis problemas”.


Quiero recomendarlo profundamente y para eso voy a transcribir lo que Umberto Eco dijo sobre este libro:


Maus es un libro que no se puede dejar, en verdad ni siquiera para dormir. Cuando dos de los ratones hablan de amor, uno se conmueve, cuando sufren, uno llora. Lentamente, en este pequeño relato hecho de padecimientos, humor y los desafíos diarios de la vida, uno queda atrapado por su ritmo suave y magnético, y cautivado por la antigua familia de Europa del Este. Cuando Maus termina siente tristeza de abandonar ese mundo mágico y desea volver a él.



domingo, 21 de febrero de 2010

El otro Bicentenario.


Ya he comentado en este blog cuánto me emociona poder vivir el Bicentenario de la Revolución de Mayo. Es uno de los hechos históricos que más me emocionan.


Pero en esta ocasión quiero escribir sobre otro bicentenario: el del Ejército Argentino.


El Ejército es una institución, en general, vista con cierta antipatía. No sólo en Argentina sino en varios países. Es que al estar asociado a la guerra, a la defensa, es sin duda una asociación a la violencia. Por más que muchos pensemos que las diferencias entre países puede dirimirse con diplomacia, esa es una visión utópica, casi infantil, porque la realidad es que las guerras existen y los avasallamientos que necesitan de defensa, también. Por lo tanto, es necesario el ejército.


Lamentablemente, debido a lo ocurrido en las décadas del 70 y del 80 en nuestro país, que culminó con la Guerra de Malvinas, el Ejército sufrió un desprestigio enorme, no solo por interrumpir el ejercicio democrático, sino por las aberrantes acciones violatorias de la vida misma.


Creo que estas acciones deben ser castigadas y no olvidadas pero lo cierto es que, por un grupo de ineptos, inoperantes y genocidas, se castiga a toda una institución que, el 29 de mayo de este año, festeja sus 200 años.

El 25 de mayo de 1810 se formó el Primer Gobierno Patrio que asumió la conducción política de lo que hasta ese momento era el Virreinato del Río de la Plata. Pero la Revolución debía ser sustentada desde la realidad. Para esto, el día 28 de mayo se creó el Departamento de Gobierno y Guerra. El titular de esta institución fue Mariano Moreno.


Inmediatamente después, la Junta emitió una circular en la que se ordenaba a todos los particulares entregar las armas a fin de organizar una fuerza orgánica propia. Esta fuerza era sumamente necesaria para avalar el movimiento en expansión de la revolución en el interior del Virreinato.


Así, el 29 de mayo de 1810 se crearon los cuerpos militares estables en base los preexistentes. De esta manera surgieron los Batallones 1 y 2 de Patricios, el 3 basado en lo que era Arribeños y la Compañía de Indios Naturales, el 4 basado en las milicias de Montañeses y el 5 tomando a los elementos del Batallón de Andaluces.



Esta estructura castrense fue la utilizada por la Junta y los sucesivos gobiernos para expandir la Revolución, defenderla de los españoles, entusiasmar a los pueblos del interior y asegurar la posesión de los territorios estratégicos.


Este mismo ejército fue el que luchó en el Norte junto a Belgrano y Güemes, el que luchó codo a codo con el General San Martín, el que cruzó los Ándes, el que liberó Chile y Perú. El que luchó en la Guerra contra el Brasil, el que defendió la soberanía argentina en la Vuelta de Obligado, entre otras cosas, y también el que, siguiendo órdenes de personas que no estaban en sus cabales, defendieron la soberanía sobre las Islas Malvinas.


Motivó mi interés por dar a conocer este dato, el hecho de navegar por la página oficial del Bicentenario en donde no se hace mención a este Bicentenario.


Por eso, me parece justo recordar el Bicentenario del Ejército, ya que de lo contrario, a mi criterio sería como negar la historia de Alemania por la existencia de Hitler o la de Rusia por Stalin.


lunes, 15 de febrero de 2010

Siete Maravillas


Hace unos días fuimos con mis hijos a una librería. Mientras ellos buscaban libros que les gustaran, yo me senté en unas escaleritas y descubrí que, detrás de mi, había una pila de “El libro gordo de Petete”. Fue como si en realidad, hubiese habido un portal que me transportara a mi infancia. ¡Cuánto leí ese libro! Me encantó ver que se re editara.

Pero lo que más me emocionó fue ver que las ilustraciones son exactamente las mismas (algunas actualizadas) de las que estaban en mi libro de la infancia. Muchísimas cosas aprendí con El libro Gordo, pero la que más recuerdo que me llamó la atención, y a la que volvía una y otra vez, era el capítulo de las Siete Maravillas del Mundo.

Siempre miraba los dibujos y me lamentaba que sólo quedara una en pie, porque soñaba que de grande podría ir a visitarlas.


Hace un par de años se eligieron las siete maravillas del mundo moderno, pero para mi, las siete maravillas son las originales!



La Gran Pirámide de Gizeh


También conocida como la pirámide de Keops. Es la más antigua de las siete maravillas (se terminó de construir en el 2579 a.C.) y, curiosamente, la única que se mantiene en pie en la actualidad.


Ubicada en la llanura de GIzeh, en Egipto, tiene una altura de 145 metros de alto y 230 metros de ancho. Se utilizaron más de dos millones de piedras para construirla y cada una de esas piedras pesa 2 toneladas. Se trata de la tumba del faraón de la Cuarta Dinastía egipcia Keops- En su interior posee tres cámaras: la cámara del rey, la cámara de a reina y una cámara subterránea.




El Mausoleo de Halicarnaso


El mausoleo de Halicarnaso era en realidad la tumba de Mausolo, Rey de Caria. Ubicada en la ciudad de Halicarnaso, actual Budrum, Turquía.


Era una magnífica estructura cuadrangular sobre la que se posaban 36 columnas de mármol blanco. Estas columnas sostenían una pirámide de 24 escalones que terminaban en una estatua de Mausolo. La altura total del mausoleo era de 50 metros. La tumba terminó de construirse tres años después de la muerte del rey de Caria, en el 353 d. C. Los arquitectos encargados de tal monumental obra fueron Sátiros y Piteos. Asimismo, todo el mausoleo contaba con relieves esculpidos en piedra con temáticas de Amazonas.


Fue destruido por un terremoto en el año 1404. Sólo se salvaron la estatua superior y un friso que se pueden visitar en el Museo Británico, en Londres. Es por este motivo que a las tumbas fastuosas se las denomina mausoleos.



La Estatuta de Zeus en Olimpia


La estatua de Zeus fue erigida en el Templo de Zeus, en Olimpia, en la Élida, centro religioso de la Antigua Grecia. Estaba ubicada al fondo del templo y su creador fue el famoso escultor Fidias. Fidias trabajó la estatua en marfil y oro y tenía una altura de aproximadamente 12 metros, con lo que casi llegaba al techo del templo.


En la estatuta Zeus está sentado en un trono hecho de cedro con incrustaciones de marfil, oro y ébano y sostiene en una mano una pequeña estatua de Niké, diosa griega de la victoria y en al otra un cetro.


La estatua fue trasladada a Constantinopla en el año 394 pero fue destruida por un incendio en el 462 de nuestra era.


El Coloso de Rodas


A dieciocho kilómetros de la costa del Mar Egeo, se encuentra una de las más importantes de las islas Espóradas: Rodas. La ubicación de esta isla es importantísima para el comercio con Grecia, Asia y Egipto.


En el año 279 a. C. los habitantes de Rodas pudieron vencer al gran guerrero Demetrio I y, a modo de agradecimiento decidieron levantar una estatua en honor a Helios, dios del Sol, en el puerto de la ciudad. La obra fue realizada por el escultor Cares de Lindos.


La estatua medía 32 metros y estaba hierro y bronce y en su interior era hueca. Se cree que fue rellenada con piedras para mantener la estabilidad.


Se creía que estaba construido en la entrada del puerto, con una pierna en cada muelle, y los barcos que entraban debían pasar por debajo de ésta. Pero con el tiempo se descubrió que esto no pudo haber sido factible por la inestabilidad que provocaba el peso de la estatua.


El Coloso permaneció en pie durante 56 años ya que fue destruido por un terremoto en el año 223 a.C. Las partes de la escultura destrozada fueron dejadas en el lugar que cayeron según consejos del oráculo.



Los Jardines Colgantes de Babilonia


Esta maravilla del mundo antiguo fue construida en al ciudad de Babilonia, actual Iraq a orillas del río Éufrates. A mediados del siglo VI a.C. reinaba en Babilonia Nabucodonosor II quien estaba casado con la reina Amytis. En su honor mandó a construir los jardines.


No eran colgantes como se los nombra. Eran más bien pirámides escalonadas llenas de plantas, arbustos y árboles. La confusión sobre ser colgantes puede venir de la traducción de la palabra griega kremastos que significa “sobresalir”. Desde la punta de los jardines podía divisarse toda la ciudad.


En el siglo I a.C., el historiador griego Estrabón, describió de esta manera a los jardines:

Éste consta de terrazas abovedadas alzadas unas sobre otras, que descansan sobre pilares cúbicos. Éstas son ahuecadas y rellenas con tierra para permitir la plantación de árboles de gran tamaño. Los pilares, las bóvedas, y las terrazas están construidas con ladrillo cocido y asfalto.



El Templo de Artemisa


El Templo dedicado a Artemisa (Diana para los Romanos), diosa de la caza y la fertilidad, estaba ubicado en Éfeso (actual Turquía), a orillas del mar Jónico y junto a la desembocadura del río Meandro, y fue construido en el siglo VI a.C.


Su construcción fue encargada por el Rey Creso de Lidia y se dice que se tardó 120 años en terminarla.


Lo que se sabe del Templo fue gracias Plinio el Viejo, quien los describió como un templo de 115 metros de largo por 55 de ancho, construido en mármol y que poseía 127 columnas.


Su destrucción llegó el 21 de julio del año 356 a.C., cuando un incendio lo dejó en ruinas. Ese mismo día nació Alejandro Magno.


En el año 1869 una expedición arqueológica británica descubrió las ruinas del templo, donde se rescataron varias estatuillas, aunque de todas las columnas, solamente sobrevivió una.



El Faro de Alejandría


Se dice que el Faro de Alejandría fue la única de las siete maravillas construida con un fin utilitario.


El faro era una torre, su verdadero nombre es la torre de Pharos, que se levantó en el siglo III a.C., (exactamente entre los años 285 y 247) en la isla de Pharos frente a Alejandría. Su construcción comenzó durante el reinado de Ptolomeo II y su arquitecto fue Sostrato de Cnido. La realización de la obra tomó 38 años.


La torre medía unos 120 metros de alto. Su base era cuadrada pero al torre tenía forma octogonal y la punta era cilíndrica. Los materiales que se utilizaron fueron mármol ensamblado con plomo fundido. En la cúspide había un espejo que reflejaba la luz del sol durante el día y la de una fogata durante la noche.


En el año 1261 un terremoto dañó severamente la torre. en 1272 el sultán Salah al-Din Yusuf, más conocido como Saladino, intentó reconstruir el faro, pero poco duró la restauración ya que en el año 1303, otro terremoto lo terminó de destruir.



miércoles, 10 de febrero de 2010

Roma


Hace un par de días mi hermana y su marido llegaron de un lindísimo viaje. Mientras miraba las fotos de Italia, el Coliseo, el Foro, las callecitas tan antiguas, me di cuenta que no había escrito ningún posteo sobre la historia de Roma.


Al ser tan larga, voy a escribir un paneo general para después ir desmenuzando por períodos. Porque en general se habla del Imperio Romano, pero el Imperio es recién el tercer período en la vasta historia de Roma.


Según cuenta la leyenda, Roma fue fundada por los gemelos Rómulo y Remo alrededor del año 753 a.C. Ya todos conocemos la historia de la loba amamantando a estos dos hermanos. Pero más allá de la mitología, se cree que por el sigloVIII a.C. surgió la ciudad de Roma sobre el asentamiento de tres pueblos: latinos, sabinos y etruscos. Estas tribus estaban asentadas en lo que se conoce como las siete colinas: el monte Aventino, el Capitolino, el Celio, el Esquilino, el Palatino, el Quirinal y el Viminal. Roma fue conocida en sus comienzos como Roma Quadrata.




La historia antigua de roma se divide en tres períodos: la Monarquía Romana, la República Romana y el Imperio Romano.


Monarquía (753 a.C. - 509 a. C.)

Según los datos de la literatura antigua, Roma fue fundada por Rómulo en el siglo VIII. Según los datos arqueológicos existentes se sitúa la creación de Roma en el siglo VI a.C. a manos de Tarquinio Prisco. Para dirimir estas dos teorías se puede decir que entre el siglo VIII y el siglo VI existió una “Roma pre urbana”.


Durante este período gobernaban los reyes con apoyo del Senado, que estaba compuesto por los patricios que era la clase alta.


Los reyes romanos fueron siete: cuatro latinos y tres etruscos: Rómulo, Numa Pompilio, Tulio Hostilio, Anco Marcio, Tarquino Prisco, Servio Tulio y Tarquinio el Soberbio.


La extensión territorial de la monarquía abarcaba aproximadamente desde el río Po hasta el Lacio, que era la zona de influencia de los Etruscos.


República (509 a. C. - 27 a. C.)


Con la caída de la monarquía, Roma abre un nuevo capítulo en la historia instaurando el republicanismo. República RES PUBLICA (cosa pública). El problema se suscitó cuando lo público fue entendido de facto, como de los gens, es decir, de las clases altas. Nace aquí el inicio de las luchas de clases, y que el nuevo orden republicano excluyó a la plebe.


Esto traería dos siglos de luchas entre patricios y plebeyos.


Durante esta etapa Roma se expande. Impuso su dominio en toda la península itálica y se enfrentó a las polis griegas el sur. Derrotó a Cártago y Macedonia anexándose sus territorios.


El período de la República es muy rico en información y se desarrollan hechos muy relevantes como las Guerras Samnitas, las Guerras Púnicas, las Guerras Civiles y Guerras Macedónicas entre otras. Asimismo, aparecen personajes destacados como Cayo Graco, Sila, Cicerón, Aníbal, César, Bruto, Octavio, Marco Antonio y Cleopatra, entre otros.


La cuarta guerra civil, ocurrida en el 32 a.C. termina por destruir a la República que, el el 27 a.C., con el dominio de Octavio sobre todo el orbe romano. Aquí nace el Imperio


Imperio (27 a.C. - 476 d. C.)


Es durante este período que Roma alcanza su máxima gloria y expansión. Cuando aparecen las grandes obras de ingeniería, como los acueductos, las vías, el alcantarillado, las termas y los baños públicos entre otros.


La expansión hace que Roma llegue a abarcar 6,4 millones de kilómetros cuadrados . Alcanzaba la actual Francia, Gran Bretaña, Bélgica, España, Portugal, Rumania, parte de Alemania, Grecia, Albania, Macedonia, República Checa, Eslovenia, Egipto, Irán, Albania, Yugoslavia, Polonia, Hungría, Croacia, Bulgaria y el norte de África.



Durante el imperio, también, ocurre el hecho fundamental del nacimiento de Jesucristo y de la fe cristiana, de importantísimas repercusiones para el Imperio y la historia venidera.


A grandes rasgos, la cronología del Imperio es esta:


Dinastía Julia-Claudia (27 a.C-68d.C)

Los Flavios (69-96)

Los Antoninos (96-192)

Los Severos (193-235) (En el 235 se divide el Imperio en Oriente y Occidente)

Anarquía militar (235-285 ) . Se suceden 30 emperadores)

Diocleciano y la Tetrarquía (284-305)

Dinastía Constantinia (306-361)

Dinastía Valentiana (361-395)

En el 395 cae Teodosio I, que algunos historiadores consideran como el último emperador de todo el imperio, ya que luego comienza a dividirse.

Partición definitiva y caía del Imperio Romano de Occidente (395-476)


La caída de Roma se produjo por las invasiones bárbaras y la imposibilidad de defender tan vasto territorio. En el 476 cayó el Imperio Romano de Occiendente. No sería hasta el 1453 que vería el fin el Imperio de Oriente con la caída de Constantinopla, su capital.


Esta es la historia de Roma. Una historia tan extensa y rica que necesitaría de un blog entero, pero quería escribir un pequeño resumen de la historia que me hizo amar la historia: Roma.