martes, 26 de enero de 2010

Invictus

Estuve viendo los avances de esta película, dirigida por el genial Clint Eastwood. El trailer es emotivo, porque se trata de Nelson Mandela, y su vida en si misma es emotiva. Esto, mezclado con la maravillosa música africana, ya tenemos un coctel explosivo para que lloremos un día entero.


La trama está basada en una historia real, y es sobre el intento de Mandela, electo presidente de Sudáfrica en 1994, de unir a su país a través del deporte, organizando el Campeonato Mundial de Rugby de 1995.


La película todavía no la vi. Pero me inspiró a leer más sobre este hombre, monumento viviente a la lucha por la justicia, a la nobleza, a la humildad, a la grandeza.


Nelson Mandela nació el 18 de julio de 1918 en Mvezo, Transkei, Sudáfrica. Pertenecía a la etnia Xhosa y era parte de la familia real del pueblo Tembu. Su verdadero nombre es Rolihlahla Madiba Mandela.


Tuvo una infancia feliz, escuchando a los ancianos contar las historias de cómo era su pueblo antes de la llegada del hombre blanco (los blancos llegaron a África como colonizadores en el siglo XVIII y se acentuó la colonización en el siglo XIX).


En 1938 ingresó a la Universidad de Fort Hare. Allí conoció la historia de las civilizaciones occidentales y aprendió inglés. Luego de una huelga estudiantil protestando contra los malos tratos hacia una empleada negra, fue suspendido pero no volvió. Decidió mudarse a Johannesburgo.


Cuando llegó a la capital sudafricana descubrió la realidad sobre la opresión a los negros: discriminación, pobreza y violencia eran moneda corriente en esa ciudad.


Comenzó a realizar varios trabajos para financiarse la carrera de derecho en la Universidad de Witwatersrand.


Mientras estaba estudiando, conoció el ANC que es el African National Congress, al que adhirió. El ANC era el partido político que luchaba contra la discriminación. Al ser un partido elitista, Mandela y sus amigos Walter Sisulu y Oliver Tambo, formaron la Liga de la Juventud, con la idea de acercar el ANC al pueblo sudafricano y abogar por el fin de la discriminación.




Lamentablemente, en 1950 se radicalizó la acción discriminatoria. El Partido Nacional, que estaba en el poder, impuso el Apartheid, que era un sistema político, económico y social basado en la discriminación racial.


En 1952, junto con Tambo abrieron el primer estudio de abogados negros de Sudáfrica. Con este estudio buscaban ayudar a la gente que sufría discriminación, pero poco podían hacer con una justicia adicta al poder blanco. Ese mismo año inició una campaña de Desobediencia civil, siempre con métodos no violentos, inspirado en las acciones de Ghandi.


Esta campaña le valió su primer viaje a prisión, condenado a permanecer en la misma entre 1956 y 1961.


En 1960, mientras cumplía condena, en Sharpeville, ocurrió una masacre contra la gente que participaba en una manifestación pacífica contra el apartheid. Mandela comprendió que debía intensificar la lucha.


Debido a las presiones y amenazas, al salir de prisión creó el brazo armado del ANC llamado Umkhunto We Sizwe que significa Hierro de la Nación. Para el poder blanco, Mandela se convertía en una seria amenaza. En 1962 abandonó el país en busca de apoyo político y financiero a la causa contra el apartheid.


Al volver a su país fue detenido y acusado de sabotaje y conspiración. El 12 de junio de 1964 fue condenado a cadena perpetua.




En prisión Mandela se dio cuenta que no sólo debía luchar por la no discriminación, sino por la integración de la nación.


En dos oportunidades le ofrecieron liberarlo pero con la condición de tener que vivir en “bantustanes” que eran guetos para negros. Mandela se negó.


La entereza con la que soportó la prisión, física y moralmente, hizo que se convirtiera en el preso político más famoso del planeta. En todo el mundo se pedía por su libertad. En 1988 en Wembley, Inglaterra, se juntaron varios artistas y se realizó el “Nelson Mandela Free Festival”.




En 1989, Frederik de Klerk accede al poder en Sudáfrica y, el 11 de febrero de 1990, le concedió la libertad. Nelson Mandela volvía a ser libre luego de 27 años.


La grandeza de este hombre es inigualable. Pudo haber transado con el poder, refugiarse en otro país, escapado. Pero prefirió estar preso a abandonar la lucha por su gente.


Trabajó conjuntamente con De Klerk y dieron fin al apartheid, lo que les valió el Premio Nobel de la Paz en 1993.



En 1994 Mandela fue elegido Presidente de Sudáfrica, cargo que ocupó hasta 1999, cuando se retiró de la vida política.

En la actualidad, a medio año de cumplir sus jóvenes 92 años, Mandela es la cabeza de la fundación Nelson Mandela Foundation, dedicados a mejorar la calidad de vida de la gente de su país y de la organización 46664 (que era su número de preso), en la que se dedican a juntar financiación para luchar contra el sida.


No queda mucho por decir sobre este hombre. Sólo queda pensar. Pensar si alguno de nosotros sería capaz de permitir que se nos robaran 27 años de nuestras vida en pos de luchar por la dignidad de nuestro pueblo, por no abdicar a la idea de que todos los seres humanos tenemos los mismos derechos.





www.nelsonmandela.org
www.46664.com


2 comentarios:

  1. Lloré de emoción cuando ví a Mandela en libertad luego de 27 años de prisión. Su historia me conmuevo profundamente. La forma en que ejerció la profesión de abogado, su coherencia, la paradójica similud con Sócrates que tampoco aceptó ser liberado, su liberación con una rostro de paz y sin revancha, la música que Djavan le hizo al Congreso Nacional Africano, todo, todo me conmueve. Deberíamos todos donar un año de nuestras vidas para que Mandela recupere los 27 que dedicó en prisión por los derechos de la gente de raza negra y de la dignidad humana. Qué bueno que lo tuviste presente!

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  2. me sumo a la emocion.. con ustedes.. es verdaderamente increible la entereza la fuerza de este hombre yo termine de ver recien la pelicula invictus.. antes habia visto una basada en sus dias en prision.. y mientras mas leo y mas escucho sobre su lucha.. mas me emociono..y pienso cuando dejaremos de ser tan egoista algunos seres humanos... cuando pondremos el alma como lo hizo el...

    gracias por por tu blog.. y tus palabras..

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